Las oficinas que iban a ocupar UGT y la CEL en el pazo llevan años vacías. En el edificio solamente funcionó durante una temporada el sindicato Unións Agrarias, que utilizó la torre, de unos 20 metros cuadrados, para atender a sus afiliados.
El inmueble, que recibieron en herencia del reparto del antiguo patrimonio sindical -pertenecía al Sindicato Vertical- no fue reformado, salvo en algunas pequeñas adaptaciones interiores, en el transcurso de los últimos años.
El pazo, si bien conserva la estructura exterior, por dentro poco o nada tiene que ver con lo que había en él antes de su traslado desde la actual zona anegada, hasta el monte del Cristo, donde se reconstruyó el pueblo. En la imagen de la derecha puede verse el interior de una de las oficinas del pazo y el contraste con el exterior del inmueble,
Los sindicatos y la CEL, sin embargo, si que le dieron uso a otros locales que les correspondieron en el reparto, tanto en Lugo como en otras localidades como Monforte, Viveiro, Ribadeo o Vilalba, donde tienen instaladas delegaciones de sus sedes centrales. Las reparaciones y reformas, como la última de la AISS de Lugo, corren por cuenta del Estado.