Ante Huesca, victoria sufrida. Coincidencia general en que fue un mal partido. Pero un respiro muy grande para seguir en el filo de la navaja, aspirando a meter la cabeza en el play off. Suena mal decir esto, conseguir una plaza en el play off, objetivo miserable para uno de los equipos más importantes de esta LEB Oro. Por historial, no hay otro. Por presupuesto, dos o tres. Y a día de hoy, con todos los problemas de pago que arrastra el Breogán, sus jugadores se sienten privilegiados, sabiendo las penurias de tantos colegas que lo más que han ingresado en sus cuentas desde septiembre son quinientos euros. Esta es la cruda realidad. Y en esta Liga mediocre, no hemos tenido ni una opción de pelear por el primer puesto. Bueno, la verdad no sabemos por qué se ocultan los objetivos. Volvemos a repetir la pregunta, ¿alguien ha vendido ilusión? Un desastre absoluto de gestión. Ante la falta de información, hay que adivinar. ¿Está el club mantenido o secuestrado por los políticos? Ese es el misterio que nadie quiere aclarar. Hay un nuevo presidente lleno de ilusión. ¿Le habrán dejado margen para maniobrar? Como siempre, hay que volver a hablar de baloncesto. Ahora vuelven a contarnos que se acerca un tramo de calendario favorable. Palencia, La Palma y tantos otros ya no lo son. ¿Se puede ser más conformista? Somos muchos los que, además de jugar el play off, soñamos con hacerlo siendo temibles, siendo, en definitiva, favoritos para pelear la plaza de ascenso, no yendo de comparsas. Pero, para ello, hay que ganar y jugar bien. Hoy en Tarragona hay un choque terrible. Vencer a uno de los colistas es casi una obligación y perder... Bueno, la palabra derrota no quiero mencionarla. Estoy seguro de que todos los que están en Tarragona saben de sobra lo que se juegan esta noche.