El Obispado reclama al expárroco de Sante (Trabada), que devuelva las imágenes religiosas que él asegura haberse llevado para reparar
07 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando aún no se había apagado el eco de la misteriosa desaparición y posterior encuentro, tiradas en una cuneta, de dos tallas de la iglesia de Sante (en el municipio lucense de Trabada, de 1.310 vecinos), este fin de semana los vecinos de una parroquia próxima -A Devesa (Ribadeo)- creyeron estar reviviendo la historia. La puerta de la iglesia no había sido forzada, pero faltaba en un retablo lateral la imagen de un evangelista. En su lugar estaba otra aparatosa figura. Avisaron a la Guardia Civil y horas después el Obispado ponía luz en el misterio. La imagen la tiene el exsacerdote José Emilio Silvaje, que hasta hace unas semanas también atendió la parroquia de Sante y otras 13 más de Ribadeo y Trabada. De hecho, tiene más figuras que los vecinos todavía no han echado en falta. Silvaje se encontraba ayer en Valencia, donde se ha recluido para recuperar la salud. Ese -dice- fue el motivo que le llevó a colgar el hábito. Su salida fue tumultuosa, porque coincidió con el robo de las tallas de Sante, de lo que algunos lo acusaron. La reacción popular en su favor fue insólita, con homenajes, testimonios públicos y recogidas de firmas. Ahora, el hecho de que tenga varias imágenes en su poder ha provocado cierto desconcierto. El Obispado de Mondoñedo-Ferrol habla de un malentendido: «Unha veciña notou que cambiaran unha imaxe e despois de contactar co anterior párroco, confirmounos que retirara varias imaxes para restaurar, da súa man. Nos próximos días entregarao todo. Pedímoslle unha relación do que ten, para dicirllo aos outros párrocos, pois co que pasou en Sante a xente desconfía», señalaron desde el Obispado. No se duda de la buena fe de Silvaje, pero se le reprocha su falta de ortodoxia, hacer restauraciones por su cuenta sin pedir permiso. Este, desde Valencia, se justificaba ayer insinuando que la buena intención está por encima de la burocracia. De este modo, retiró tres pequeñas imágenes de la parroquia de Vilafernando, del siglo XVII y XVIII, por temor a que fuesen robadas, así como custodias de plata, cruces, bandejas... También guarda otras tallas de Cubelas, Cedofeita y la de A Devesa. Insiste en que ha informado al Obispado y que devolverá todo en unos días.