Valenciano, García-Page y Hernando apuntan a la ejecutiva

Domingos Sampedro
domingos sampedro SEVILLA / ENVIADO ESPECIAL

FIRMAS

El PSOE elige hoy la ejecutiva federal, de la que puede salir José Blanco

05 feb 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Una noche larga y negociaciones cruzadas era lo que ayer le aguardaba a Alfredo Pérez Rubalcaba en el hotel Reconquista, de Sevilla, que alberga el 38.º congreso federal socialista, para intentar hilvanar el equipo de personas que lo acompañará en la dirección del PSOE. Entre todos ellos sobresalen algunos nombres ,como los de Elena Valenciano, Antonio Hernando y Emiliano García-Page, o incluso Dolores Gorostiaga.

Valenciano, mano derecha del nuevo secretario general en el partido y a la que algunos ven como la jefa del aparato en Ferraz, en sustitución de Marcelino Iglesias, pero otros sitúan en cometidos orgánicos diferentes, está llamada a jugar un papel relevante. Valenciano fue la directora de la campaña que llevó a Rubalcaba a los fatídicos 110 escaños del 20-N, el peor resultado electoral del PSOE en la democracia. No obstante, el conocimiento que se forjó de las federaciones con esa experiencia es un valor reseñable. Otro nombre que anoche surgía en todas las quinielas para estar en la ejecutiva es el del madrileño Hernando, y no se descarta la integración de alguna persona que apoyó a Chacón, que anoche se reunió con Rubalcaba para tender puentes, aunque ella se descartó para la ejecutiva.

Dudas con los barones

Pero de esos dos nombres hacia abajo, las cosas pueden bailar mucho más. Para empezar, anoche no estaba claro si Rubalcaba apostaría o no por excluir de la ejecutiva a los secretarios generales de las federaciones, algo que Zapatero aplicó con muy contadas excepciones en todos sus equipos, o si en cambio abriría la mano para incorporar a Ferraz a los barones de confianza como el vasco Patxi López, el leonés Óscar López o el asturiano Javier Fernández.

En la lista de la ejecutiva que hoy votará el congreso también se daba como seguro el nombre del alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, apoyo de última hora de Rubalcaba, así como la salida de la dirección del vicesecretario general del PSOE, el lucense José Blanco, que acompañó siempre a Zapatero en la dirección desde el año 2000.