La capilla ardiente que acogió los restos mortales de Rodrigo Maseda, en la Casa da Cultura de Burela, fue también el escenario en el que se le hizo entrega de la Medalla al Mérito Policial a título póstumo.
Numerosos agentes del Cuerpo Nacional de Policía que llegaron desde Navarra, Madrid, Coruña y Viveiro, donde desempeñó su actividad profesional, asistieron a los actos fúnebres, escoltaron los restos de Rodrigo y acompañaron a la familia durante estas jornadas. También estuvieron representados otros cuerpos de seguridad. En el acto se leyó la orden firmada por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en la que se recoge la concesión de la medalla a Rodrigo Maseda «fallecido en acto de servicio» cuando intentaba auxiliar al joven eslovaco, reconociendo que es «de estricta justicia» el reconocimiento».
Al último adiós que se le rindió a Rodrigo asistieron, además del secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Ulloa y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, alcaldes de la comarca y los vicepresidentes de la Diputación, Antonio Veiga y Lara Méndez, entre otros.