Los trabajadores de Navantia y de sus compañías auxiliares reclaman al Gobierno que dé luz verde a la contratación de un dique flotante que podría fabricarse en la ría, generando ocupación para unos 900 operarios durante un período de unos dos años. Una vez listo, permitiría a la división de Reparaciones de los astilleros públicos gallegos diversificar su mercado. Se trata de una demanda que respaldan las plantillas de Navantia, pero también los empresarios, los sindicatos, los ingenieros y todos los partidos políticos de Ferrolterra.
¿Cuánto cuesta el dique flotante?
Los estudios realizados por la delegación ferrolana del Colegio de Ingenieros de Galicia cifran en unos 140 millones el coste necesario para fabricar el dique, que se utilizará para efectuar reparaciones en seco de los barcos. Tendría unas dimensiones de 380 metros de eslora (largo) y 65 de manga (ancho), con capacidad para albergar y dar servicio a los barcos de mayores dimensiones.
¿Quién tendría que pagarlo?
Al tratarse de una infraestructura para Navantia, tendría que pagarlo la propia empresa. Aunque se trata de una inversión relativamente pequeña, los astilleros públicos tienen una situación financiera complicada, con unas pérdidas que superan los 80 millones al año. Necesitan el permiso de su único accionista, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), o lo que es lo mismo, del Gobierno central, para efectuar esa compra. Para llevar a cabo la inversión, el proyecto podría ser respaldado con financiación de los fondos del Plan Ferrol. Por el momento, el Ejecutivo guarda silencio.
¿Cómo repercutiría en el trabajo en los astilleros de la ría?
Su construcción ocuparía a unos 900 trabajadores, principalmente del gremio de aceros, los más afectados por la caída actual de la ocupación. Posteriormente, su entrada en operación permitiría duplicar el número de buques que efectúan obras de reparación en la ría, llegando hasta los 120 por año según los estudios técnicos y de viabilidad. Las ventas aumentarían en 45 millones al año y, en términos de empleo, su entrada en funcionamiento generaría ocupación para unos 600 operarios.
¿Dónde se construiría?
Por su envergadura, el dique tiene que fabricarse en tres secciones y, tras ser ensamblado, botarse en las instalaciones de la antigua Astano. La obra elevaría la ocupación en las dos factorías, lo que tiene vital importancia sobre todo para Fene, que en pocos meses se quedará completamente parado y con una plantilla directa que apenas supera las 300 personas.
¿Serviría el dique para abrir nuevos mercados?
Sí. En los últimos años, el dique más grande de los que tiene Navantia en Fene y Ferrol se encuentra saturado debido al alto nivel de actividad de la división. Una infraestructura más le permitiría acceder al mercado de la transformación de buques sin desatender los negocios ya conseguidos. Así, la unidad se encuentra en los primeros puestos a nivel mundial en la reparación de buques gaseros y se ha convertido en un referente para las principales navieras mundiales. Pese a la crisis internacional y al incremento de la competencia, cerró el 2011 con récord de volumen de negocio, y generando una ocupación media para 1.500 trabajadores.