Pocos conocen mejor a Baltar. Él, como su jefe de prensa, le acompañaba en sus comparecencias ante los medios, pero tras casi 22 años de relación se entendían como dos amigos:
-Para mi ha sido un honor poder haber trabajado con él casi 22 años. Es inteligente, muy intuitivo y un trabajador brutal. Desde el primer día hasta el último tuvo un gran compromiso con su trabajo, con la institución y con el partido mientras fue presidente. Tenía, además, un gran sentido del humor.
-Usted que lo conoció como periodista y como jefe de prensa, ¿qué relación prefiere?
-Para los periodistas ha sido una fuente muy importante y muy asequible. Yo, como jefe de prensa, me complicaba las cosas porque a veces quedabas con él en que ya hablaría sobre algo más adelante, pero al primero que le enganchaba, no sabía decir que no y a veces nos generaba algún problemilla. Siempre atendía a todos y eso es algo que le hacía grande, el no escapar de ningún asunto.
-¿Se acostumbrará a trabajar con otro presidente?
-No sé lo que va a hacer el próximo presidente, pero me imagino que tendrá su propio jefe de prensa. Asumo que es un puesto de total confianza y el próximo presidente debe tener las manos libres para nombrar a quien crea conveniente. No va a tener ningún problema porque contará con la lealtad de todos los que trabajamos en esta institución.
-¿Recuerda con especial cariño alguna anécdota?
-Ninguna en concreto. Lo que guardas es el talante, el tono, el afecto tanto en los mejores momentos como en los peores. Cuando yo pasé por unos momentos complicados, se comportó como un señor y eso ese lo recordaré siempre.