a fe mueve montañas. He ahí un axioma que puede iluminar de esperanza el corazón de los hombres en los momentos difíciles. En estos momentos de horizontes oscuros, cuando todo se hunde bajo los pies, una luz de esperanza brilla en el corazón de los ribadenses. Quieren pagar una antigua deuda contraída con sus mayores necesitados de ayuda. El pueblo y sus representantes, nunca tan unidos en este empeño como ahora y dejando a un lado sus intereses partidistas y electoralistas, están dispuestos a hacer todos juntos un esfuerzo supremo por ellos.
Los ancianos de Ribadeo y de esta comarca necesitan un hogar en el que acogerse y ser atendidos. Y se lo vamos a dar, porque quienes nos han dado la vida y el bienestar no merecen morir en el destierro.
Todos unidos, el pueblo y sus representantes, han iniciado un camino sin retorno que tiene por meta una residencia para nuestros ancianos. La lucha será larga y el camino a recorrer muy duro. Pero la fe en el éxito nos guía. En nuestra lucha nos acompaña el interés de las tres administraciones responsables, el Concejo, la Diputación y la Xunta, comprometidas en un reparto equitativo y justo de las oportunidades entre otros concejos. Porque si alguno merece sus favores, el de Ribadeo más. Y el respeto que se nos debe, ha de ser con respeto correspondido. ¿El nuevo consenso entre el pueblo y sus representantes por esta lucha común será, acaso, la última lección de nuestros mayores? Felicito a Ribadeo por tanta nobleza.
José María Rodríguez es el portavoz de la Plataforma pro residencia comarcal.