A perro flaco, todo son pulgas. Y es que el Trócolo es un conjunto en el que todo son adversidades. Es penúltimo en el grupo sexto de la Tercera Autonómica con solo siete puntos en su casillero. El domingo jugó en casa ante el segundo clasificado, el Xuño, que ganó por un contundente 1-8. Los malos resultados y los contratiempos están desanimando a la plantilla. El portero lleva varios partidos sin jugar porque tiene que estudiar. En el último encuentro, el entrenador puso bajo los tres palos a un mediocentro que está lesionado en un tobillo, pero que, como guardameta, «aguanta como pode. Iso sí, coxeando», dijo el preparador Sergio.
Caamaño-Cures: 4-2. Campo da Plata. 140 personas. Partido entretenido entre dos conjuntos que buscaron en todo momento la portería contraria. A pesar de la ventaja local, el partido no estuvo resuelto hasta el final, pues el Cures apretó a un conjunto que se quedó sin fuerzas en la segunda mitad.
Lesende-Argalo: 5-0. Campo de Cabanetán. 50 espectadores. Los lousamianos no tuvieron problemas para deshacerse de un flojo rival.
Bealo-Sálvora: 1-3. Campo de A Lomba. Unas 200 personas en el recinto de juego. El líder no lo tuvo fácil ante un Bealo que vendió cara su derrota. Los errores defensivos dejaron sin opciones al conjunto boirense ante un Sálvora con mucha pegada.
Trócolo-Xuño: 1-8. Anexo de San Lázaro. 60 personas. El Xuño pasó por Noia como un vendaval, pues arrasó a su adversario. A los treinta minutos, los sonenses ya ganaban por 3-0. Los visitantes tiraron tres penaltis, uno de ellos errado.
Artes-Queiruga: 1-4. Campo de A Fieiteira. 30 espectadores. El partido no tuvo color, pues los visitantes fueron superiores y consiguieron una victoria fácil. Hubo tres expulsados: los dos porteros y un jugador del Artes.
Palmeira-Cabo de Cruz: 1-0. Ventín. 100 aficionados. Los locales ganaron un partido muy entretenido y marcaron su gol de penalti. Los visitantes fallaron una pena máxima.
Baroña-Cruído: 1-2. Campo Emilio García. 60 personas. Encuentro bastante igualado que finalmente cayó del lado de los visitantes, que remontaron el tanteador.