08 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El Concello de Pontedeume se ha puesto a remar a contracorriente. La misma que ha condenado al Firrete a seguir malguardando sus piraguas en unas instalaciones mínimas sin horizonte. Un cambio de gobierno ha sido suficiente para tirar por tierra un proyecto que pecaba de optimista y llevarlo de vuelta al minuto cero.