Deliciosamente rural ya está en la Red

La marca creada por Ingrid López, que se declara «enamorada» de Ortegal, combina artesanía, naturaleza, gastronomía y sostenibilidad, en un proyecto personal abierto a talentos locales


ORTIGUEIRA / LA VOZ

«Ir a la naturaleza, observarla, que me diga cosas y trabajar con lo que me da. Eso es lo que me gusta», sentencia Ingrid López, ortegana por elección. Nació en Elche, de madre sueca y padre andaluz, y hace ya más de una década que sucumbió al paisaje de Ortegal, primero en la casa rural Ultreia, en Ortigueira, y ahora, reubicándose, con la reciente puesta en marcha de una tienda online. La creadora de la marca Deliciosamente rural -que durante un año ofreció repostería «rica, pero más equilibrada» cada jueves en la pastelería y café María- busca una alternativa laboral que le permita seguir viviendo en este entorno, a través de un proyecto personal, abierto a otras miradas y a otras voces con talento de la zona.

Deliciosamente rural combina artesanía, naturaleza, gastronomía y sostenibilidad. ¿De qué modo? «Con piezas de artesanía relacionadas con la gastronomía [envases, cuencos, cestos, bandejas y otro tipo de utensilios, de madera, vidrio, cerámica y otros materiales respetuosos con el medio ambiente], diseñadas o manufacturadas en el medio rural», explica. Y con un hilo conductor que parte de tres principios: «Sostenibilidad y vínculo con la naturaleza; diseño e impacto social [por el mensaje que transmite y porque estás contribuyendo a crear empleo en el rural y a fijar población]».

La tienda virtual promovida por Ingrid va más allá de un mero lugar donde comprar, en la línea del concept store, y cuenta la historia del autor de cada artículo, ya sea Francisco Fra, carpintero de ribera de San Cibrao; Mari Carmen, redera de Cariño; o Lydia y Luis, del taller Madriguera, en Miño. Al tiempo que reivindica oficios en peligro de extinción. «Es un proyecto personal, pero lo entiendo más como un equipo, trabajar con los artesanos, crear tejido social y retroalimentarlo, una propuesta de economía circular», describe. Ella es la autora del libro Repostería saludable vestida de flores -maquetado por Adela, una joven eumesa que crea desde la plataforma Pinhole Ideas-, que también se puede adquirir a través de la página web.

Con las manos en la masa

«Con los pies en la tierra y las manos en la masa. Es nuestra peculiar forma de seguir activos en el rural». Así se presentan en la web los Bocados KM 0, donde se ofrecen dos alternativas, siempre desde la apuesta por los productos locales y ecológicos: Repostería natural (naked cakes), con protagonismo para diferentes tipos de harinas, frutas o flores; y pequeños bufés o pícnics «flexitarianos», con «tapas del mundo y locales, con productos de estación acompañados de vistosas ensaladas y postres en tarros de cristal que darán color y alegría a tu mesa». Nada de esto se vende en la web, pero Ingrid se brinda a elaborar sus recetas en establecimientos que quieran ofrecer a sus clientes algo más que una mera experiencia culinaria.

La página se completa con un blog, que refleja la filosofía Deliciosamente rural, con dos nuevas entradas mensuales sobre slow living -«hábitos de vida que visualizan la elegancia, la belleza y la sencillez del rural»- y slow food, donde comparte recetas dulces y saladas. Ingrid vive el rural como inspiración y encara esta nueva aventura como un desafío, convertir en un medio de vida una historia de amor.

¿Cómo contactar?

A través de la página www.deliciosamenterural.com, el correo info@deliciosamenterural.com, el teléfono 616 298 864 o desde las redes sociales Facebook e Instagram (@deliciosamente rural).

¿Cómo comprar?

Por cualquiera de las vías citadas, con envío o entrega directa a domicilio (solo para los clientes locales).

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