?os jóvenes de Gamelas y Anduriñas de Espasante -en la imagen-, que forman un grupo donde no falta quien baile con un molete de pan del país en la cabeza sin perder el ritmo ni por un momento, fueron los encargados de dar ayer el pistoletazo de salida a los conciertos del festival. Lo hicieron a lo grande, y lograron que entre la masa folkie que ayer abandonó temporalmente Morouzos para disfrutar de la danza se colasen numerosos rostros locales. No faltaron los vecinos del municipio a esta cita con los mejores pies de Ortigueira. Les siguieron en el escenario los también jóvenes zancudos llamados Lous Tchancayres, llegados de la región francesa de Las Landas, que desafiaron al clima cálido imperante en Ortigueira con unas chaquetas hechas con una especie de lana de oveja blanca. Cerró la noche la Nova Galega de Danza.