Casi año y medio malviviendo con sus garajes calcinados en Narón: «Nos están toreando»

NARÓN

Los escombros siguen acumulados en un bloque de edificios, sin solución a la vista para los vecinos
23 ago 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Negro como la boca de un lobo. Sin luz y entre escombros, «con algún muro que parece a punto de derrumbarse». Así se encuentra el garaje comunal de un edificio de 49 viviendas en Xuvia (Narón). En febrero del 2023 se registraba un incendio que afectó a cinco coches y dejó todos estos bajos inservibles. El fuego se inició a partir de un vehículo, mientras el humo ascendía por los ascensores y los huecos de las escaleras. No hubo heridos. Pero 17 meses después, los garajes continúan destrozados: hay 17 plazas inutilizadas, entre escombros y cenizas. «Nos están toreando, estamos desesperados», se lamentan los afectados.
Desde entonces, las aseguradoras no han ofrecido una solución a estos propietarios. «Los coches duermen en la calle y los traseros también están inservibles», aseguran los vecinos. Hasta tal punto que tienen bicicletas, amplificadores, tiendas de campaña y neveras de playa almacenadas en los salones «porque abajo ya no pueden estar». Y Milagros Prieto, otra vecina, añade que aún tienen miedo a bajar al garaje, porque no hay luz. Los edificios involucrados son los números 1 y 3 de la plaza do Colexio de Xuvia, y el número 32 de la calle Foro.
Indica José Meizoso, uno de los dueños, que «quedaron dañadas las comunicaciones, la parte eléctrica, tuberías, desagües». En este año y medio, los coches no han podido regresar a las plazas afectadas. De un total de 27 aparcamientos en esa planta, 17 son puro escombro. Los trasteros tuvieron que ser vaciados y con el tiempo incluso de la limpieza de las cenizas se encargaron los propios vecinos. Explica Fernando Masafret, otro de los residentes en este bloque de viviendas, que tenía dos compañías aseguradoras y le dijeron que, en un principio, «no habría ningún tipo de problemas porque estaba el seguro del coche primeramente afectado y el de la comunidad».

Año y medio sin respuesta
Pero el tiempo es implacable. «Fueron pasando meses y no hubo soluciones, así que se celebró una reunión hace un año para tomar medidas», continúa Fernando. Pero las propuestas de las aseguradoras «fueron demasiado bajas» para lo que pedían, por lo que decidieron contactar con un despacho de abogados para la elaboración de un informe. Ahora, los vecinos estudian si llevar la situación por la vía judicial, ante la falta de soluciones: «No hay acuerdo de ningún tipo, habrá que tomar una decisión y reunirnos otra vez».
Los testigos del incendio relatan que el dueño del primer coche incendiado volvía de la compra: «Al principio pensaba que se había dejado las luces encendidas, pero después se dio cuenta de que estaba ardiendo». El chico cogió el extintor, «pero ya las llamas llegaban al techo, llamó a los bomberos, cerró la puerta anti incendios y avisó a todos los vecinos».
«Aunque directamente haya 17 plazas afectadas, los perjudicados somos todos tal y como quedó el garaje», apunta Jorge Montero. E insiste Fernando en que las aseguradoras les están «toreando». Incluso a una de ellas le escribió Jorge hace quince días: «Una chica me dijo que me explicaría detalladamente la situación, pero hasta el día de hoy... sin respuesta». Según los vecinos, los técnicos externos les dijeron que «una buena limpieza se haría con arena», pero los peritos de las compañías «quieren hacerla con agua, que saldría unos 30.000 euros más barata». También reclaman a la gestoría que «tomen de una vez las decisiones adecuadas».
«Impotentes y abandonados»
Cuando han pasado 17 meses desde el fuego, Milagros Prieto declara que se sienten «impotentes y abandonados», además de que siguen pagando sus seguros y la cuota de comunidad. «La responsabilidad última es de los seguros, parece que el de la comunidad es nuestro enemigo», añade Fernando.
Además, las compañías no se hicieron cargo de la limpieza. «Fuimos los propios propietarios los que retiramos todo, salvo algunos que decidimos dejar los escombros en las plazas para que lo vean las aseguradoras», recalcan. Portales, ascensores y cañones de escalera quedaron ennegrecidos, y aún hay restos. Los vecinos insisten en que «bajar al garaje aún no es seguro».