Isabel Blanco y Javier Martínez, en Narón, y Javier Galán, en Ares
27 jun 2020 . Actualizado a las 17:51 h.El Diario Oficial de Galicia publicó la semana pasada la resolución de la Consellería de Sanidade por la que se adjudican definitivamente las tres nuevas farmacias para la comarca: dos en Narón y una en Ares. Forman parte de las 41 nuevas que podrán abrir en Galicia al amparo del concurso público que se convocó en el año 2018 y que repartió boticas el mes de enero en un acto en Santiago. Los nuevos farmacéuticos de Ferrolterra llevan muchos años esperando para ser titulares y, de hecho, se presentaron al concurso anterior hace unos ocho ejercicios. Tienen tanta ilusión ante el proyecto que ni la pandemia, que ha retrasado sus planes, les parece una molestia en sus objetivos.
María Isabel Blanco es de Ourense y desde que se puede circular entre provincias se acerca varias veces por semana a Narón para buscar un local, aunque debe esperar a que su compañero, Javier Martínez Mazagatos, escoja primero, ya que obtuvo mejor posición en el reparto. Después le tocará a ella decantarse por un lugar que cumpla con las distancias permitidas de las otras farmacias, entre otros requisitos. Narón está lejos de Ourense, pero Isabel reconoce que le gusta mucho: «Quería un sitio cerca de la costa y me encanta el lugar», detalla una profesional de 43 años que hasta ahora ha trabajado en otras farmacias de su ciudad natal y de Baleares. «Estaba muy contenta en las islas, me fui porque me gusta mucho vivir cerca del mar», detalla una farmacéutica que tiene muchas ideas para desarrollar en Narón desde su botica. Los tres adjudicatarios no tienen que hacer el desembolso millonario que supone comprar una farmacia en activo, pero también tendrán que empezar de cero, darse a conocer en un espacio nuevo y conectar con los vecinos de la zona. No tienen una facturación asegurada como sucede en los casos de transacciones.
Desde A Coruña
Javier Galán lleva desde 1995 trabajando en una farmacia de un barrio histórico de A Coruña. En el pasado concurso se quedó a las puertas de obtener una concesión, pero no se lamenta porque por fin ha llegado su oportunidad: «Hemos tenido que seguir haciendo cursos y formándonos para tener más puntuación», precisa un profesional de 52 años que a largo plazo se establecerá en Ares, donde espera estar detrás del mostrador entre finales de año y principios del 2021. «Todavía se pueden realizar alegaciones al concurso, pero ya tengo más o menos mirados varios espacios y venimos mucho desde A Coruña para conocer la zona, que nos encanta, aunque por ahora tengo que seguir viviendo en A Coruña porque mis hijos tienen allí sus colegios», cuenta Galán, que da por seguro que en pocos años su familia se trasladará a Ares durante todo el año.
Una de las novedades de este reparto de nuevas farmacias radica en que los concesionarios tienen que permanecer al frente al menos 15 años. «Es muy bueno, porque asegura que todos nos vamos a implicar en el proyecto», detalla Galán sobre una de las reivindicaciones de los aspirantes a las nuevas boticas, que se quejaban de que muchos de los concesionarios las vendían al poco de lograr la licencia.
Los tres nuevos farmacéuticos tienen una larga experiencia en la atención farmacéutica más cercana. Javier Martínez Mazagatos abrirá en Narón su establecimiento propio, pero sigue detrás del mostrador de una botica de Cambre, en A Coruña, hasta que esté lista la nueva naronesa. Al igual que sus nuevos compañeros dedicarán muchos esfuerzos y tiempo a la labor asistencial, además de la dispensación de medicamentos o material.
Este farmacéutico de 43 años y vecino de Culleredo lleva trabajando como adjunto durante casi 18 años. «Me gustaría ofrecer una farmacia individualizada que se adapte a las necesidades que tenga cada paciente -cuenta-. Con una amplia cartera de servicios». Asegura que Conoce la zona, «de pequeño solíamos venir aquí con mis padres, incluso hemos veraneado en Cedeira». Como el resto de sus compañeros, sus previsiones para poder abrir serían a finales de año «ya que tenemos que cumplir una serie de plazos que todavía no han empezado».
Los efectos del covid-19 no les da miedo, porque sus locales ya se crearán con las medidas de seguridad incorporadas y con medios para seguir cuidando de sus pacientes con todas las precauciones. «Para nosotros no supone problema alguno, simplemente habrá que adaptarse a la normativa que nos manden», precisa Javier Galán, que tiene claro que este año será el primero de muchos más veranos en Ares.