La víctima estaba muy afectada por el consumo de alcohol y niega haber accedido
24 sep 2019 . Actualizado a las 17:14 h.Un ciudadano sudamericano con tarjeta de residente comunitario se sentó ayer en la Audiencia provincial para ser juzgado por un delito de abusos sexuales a una menor en un descampado del municipio de Narón. La Fiscalía solicita para él seis años de prisión, mientras que la acusación particular interesa que se le impongan diez años.
El juicio, que tendrá continuidad hoy, dio comienzo ayer con la declaración del procesado, quien negó haber forzado a la chica -tenía 17 años-, asegurando que fue un acto consentido y voluntario por parte de ella. La menor lo negó, testificando que estaba muy afectada por el alcohol y que no recordaba todo lo ocurrido, pero que tenía imágenes de algunos momentos de las más de cuatro horas que pasó con el acusado desde que salió del pub en el que había estado con unos amigos hasta que la localizaron en la zona de la escuela infantil de Piñeiros, en Narón. Así, dijo recordar que el agresor estaba encima y que ella le decía que se apartase, que no quería tener relaciones, y que él le decía que se tranquilizase. También testificó que se veía por la vía del tren, que casi no podía andar y que él la ayudaba, y en otro momento en el que dijo despertar en el descampado, con el pelo revuelto y las medias rotas en la entrepierna.
Ayer también testificaron la madre de la chica, que fue la que denunció, por ser menor de edad, varios amigos de la víctima, los agentes de la Policía Local de Narón que la localizaron a las 13.30 horas y los investigadores de la Policía Nacional. Se visionaron, asimismo, imágenes de la cámara de un banco cercano al pub de Freixeiro en las que, supuestamente, el acusado abordó a la chica, en las que, al parecer, se ve que ella trata de irse y él la sujeta.