El 10 habrá una jornada en Caranza y dos días más tarde un gran encuentro
02 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Hace solo una semana el profesor Alberto Casal Lamas llegaba al instituto de Catabois con sacos, cuerdas y restos de semillas para hacer silbatos. Todo lo que se necesita para poner en marcha un recreo con juegos populares, que siempre golean a los basados en las nuevas tecnologías. «Son universais, con algunhas variacións se poden encontrar en Asia, en Perú ou nas zonas máis remotas do mundo», explica Alberto Casal Lamas, un profesor de INEF que hace años que dedica muchas horas a mantener vivo este tipo de ocio primero a través de la red con una web que lleva el mismo nombre (Brinquedia.net) y después a través de una empresa, Sedega, que cada mes organiza nuevas jornadas.
La siguiente será en Caranza, el día 10, donde se reunirán a los alumnos de colegios de la zona con los mayores del centro para jugar y recordar al tiempo. «Claro que hai xogos que se perderon, un exemplo son os bolos, na zona do Courel había unha modalidade que xa non existe», precisa Alberto que reconoce que las quedadas como la que se celebrará en San Sadurniño el 12 de mayo sirven para rescatar algunos.
Este profesor de gimnasia lleva dos décadas viendo como saltar a la cuerda o hacer dos bandos para tirar cada extremo sigue arrancando risas a los pequeños. Al igual que las carreras de sacos, el brilé o la pericia para derribar objetos. «Aportan inculturación de cada colectivo, porque os xogos son universais, son os mesmos en cada país, pero se distinguen porque teñen cantigas diferentes creadas por cada grupo e que reflicte a súa cultura».
Este experto en educación física recuerda un encuentro celebrado en Narón en el 2007, donde se reunieron muchos centros escolares y se reforzaron lazos en torno a estos juegos, que aseguran que siguen siendo sencillos, pero que exigen más que los modernos. También aportan muchas más risas, como queda patente en cada sesión: «Foron un éxito, inesperado, pero un éxito», asegura una profesora del Catabois.