Fue la cabalgata con más público de los últimos años y también la más musical
06 ene 2017 . Actualizado a las 10:56 h.La de ayer fue una cabalgata con mucha música y muchos bailarines, con un buen número de carrozas vistosas que sorprendieron, pero se recordará, sobre todo, porque abarrotó las calles. «No recuerdo una noche de Reyes en Ferrol así, es que no se andaba por muchas calles», contaba una joven pareja que llevaron a su bebé de pocos meses a ver a los magos de Oriente por primera vez.
Poco después de las cinco de la tarde, cuando Melchor, Gaspar y Baltasar llegaban al muelle de Curuxeiras, ya había un buen número de personas esperándolos. Antes, la comitiva real se escapaba para hacer una visita a algunas zonas de la comarca, como Cabanas, y poco después ya estaban en la cabalgata de Xuvia, que remató con una gran fiesta en la plaza de Galicia de Narón.
«Me gustan todas las carrozas, pero tuvimos que buscar mucho para tener sitio para verlas», reconocía Iria, una pequeña de unos diez años que pasó un buen rato con sus padres y amigas procurándose un hueco para ver pasar a los Reyes por la calle Real, una de las calles en las que hubo más aglomeraciones.
Los padres de Marco optaron por esperar a la comitiva real en la plaza de Armas, que estaba a rebosar, y a allí el niño volvió a recordar que en su carta ponía bien grande que quería un peluche gigante.
Algodones, churros y colas
El tiempo acompañó a todas las cabalgatas que se celebraron en la comarca y provocó que muchas familias retrasasen el tradicional chocolate con churros y pasasen buena parte de la tarde viendo las actuaciones mientras degustaban los algodones dulces de colores que se despachaban en plena calle Real.
Eso sí, las colas en las pastelerías para hacerse con una merienda o el tradicional roscón de Reyes fueron casi tan largas, como las que registraron algunas cafeterías. «Había mucha gente en la calle, pero en las carrozas iban menos personas y eso se notaba», contaban dos adolescentes que quisieron ver pasar la comitiva antes de quedar con sus amigos para salir por la noche.
Y mientras desfilaban los Magos no pocos pajes de los Reyes estaban dentro de las tiendas haciendo las últimas compras de regalos. «Ha sido una locura, en algunos momentos no se podía ni entrar ni salir de la tienda», reconocía una dependienta de una zapatería que como muchos locales hicieron una rebaja especial por la noche de Reyes.
Los fuegos artificiales que se pudieron ver en la plaza de Armas y las caras de ilusión de las familias retrataron una tarde en la que a pesar de la gran cantidad de gente que paseó por la calles discurrió sin incidente alguno, según apuntaba la Policía Local y Protección Civil, que tuvieron, en cualquier caso, mucho trabajo durante todo el día.