Encuentran los cadáveres de un padre y un hijo de 49 y 21 años en su vivienda en Mugardos
MUGARDOS
Un incendio parece haber sido la causa de la muerte de los dos hombres, cuyos familiares llevaban desde el día 24 sin saber de ellos
27 dic 2025 . Actualizado a las 18:55 h.Un vecino de Mugardos de 49 años que trabajaba en Navantia y su hijo, de 21, que vivía con su madre en Albacete desde que la pareja se separó y que había venido a pasar las fiestas con su progenitor. Son las dos víctimas mortales del incendio silencioso que se registró la noche del 24 al 25 de diciembre en una vivienda unifamiliar de la calle Catro Ventos, el número 19, en pleno casco urbano mugardés, donde residía de alquiler el padre, de una familia conocida en el pueblo como Os Mier, en alusión a su apellido.
Al joven lo recuerdan excompañeros y docentes del colegio Ludy de Ferrol, al que acudió desde los tres años; y también jugando al fútbol en el Galicia de Caranza, el club del popular barrio ferrolano. Durante años, la familia residió en la ciudad naval. A la espera del resultado de la autopsia, que estaba previsto practicar hoy mismo en el Hospital Naval, adonde se trasladaron los cadáveres a última hora de la mañana, la causa de la muerte parece haber sido la inhalación de gases derivados de la combustión.
Teléfonos apagados
Un familiar habló con ellos el día de Nochebuena, sobre las 21.15 o las 21.30 horas. Ayer no consiguieron contactar con ninguno de los dos —los móviles estaban apagados—, pero no sospecharon nada grave. Pero hoy, al comprobar que tampoco respondían al teléfono, un pariente se acercó a la casa, entró con su llave y descubrió la tragedia. Avisó al 112, que alertó de inmediato a la Policía Local, el Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) y la Guardia Civil.
Serían las 10.15 o las 10.30 horas. «Por fuera, la vivienda presentaba algunos signos de incendio (los cristales de las ventanas manchados de negro), pero no es una calle con mucho tránsito y un día como ayer [Navidad, festivo] seguro que no pasó casi nadie», comentaba algún vecino. La persona que avisó al 112 apuntó que habían explotado unas bombonas, pero los efectivos del GES verificaron en seguida que las botellas de butano no tenían nada que ver.
El interior de la casa, de planta baja, estaba cubierto de hollín, los restos del fuego, que según distintas fuentes, se habría originado en un sofá, propagándose con rapidez. El salón-comedor quedó calcinado (los enseres carbonizados y el techo quebrado por el calor) y el resto de las estancias, ennegrecidas por efecto del humo y el hollín. Padre e hijo fueron encontrados en una habitación separada por otra de la estancia donde se declaró el incendio. Uno de los dos se habría dado cuenta de lo que sucedía y habría acudido al cuarto donde dormía el otro para avisarlo. De hecho, la ventana de ese dormitorio estaba abierta.
El perro muerto
Pero el aire que entró por la ventana no sirvió de nada. «La acumulación de gases evitó que el incendio saliera fuera del salón, al no tener oxígeno, y acabó autoextinguiéndose (al no haber ninguna entrada de aire), y el humo se extendió por todo», apuntan desde el GES. El perro también fue hallado muerto, debajo de la cama. En la sala aún se percibía calor esta mañana, lo que muestra la elevada carga térmica provocada por el fuego.
La Guardia Civil, que investiga lo ocurrido, se encargó de asegurar el inmueble —con ayuda del GES, que ventiló y revisó todas las instalaciones— y activar el protocolo judicial. Las causas del incendio y del fallecimiento de estas dos personas están pendientes de confirmación, a la espera de los informes técnicos y forenses.
El alcalde de Mugardos, el popular Juan Domingo de Deus, señaló a media mañana que «lo más probable es que lleven muertos desde Nochebuena», después de hablar con una hermana del mayor de los dos. Indicó, por otro lado, que había trasladado la información a los portavoces de los distintos grupos municipales. El Concello preparaba una declaración institucional de pésame y mantendrá las banderas a media asta durante todo el fin de semana, en señal de duelo.