El pillaje ha dejado destrozadas las instalaciones del emblemático edificio
21 feb 2015 . Actualizado a las 13:54 h.Nada queda ya de lo que un día fuera un lujoso complejo con centro termal y recinto para la celebración de bodas, conferencias y otros eventos. El conocido como Pazo de Rilo -ubicado a la salida de Mugardos- se ha convertido en pasto de ladrones, que no solo han saqueado el inmueble sino que han arrasado todo a su paso. Durante casi una década, la edificación vivió su época dorada, hasta que en el año 2012 la empresa quebró y ocho trabajadores perdieron su empleo, adeudándoles cinco nóminas. A esta situación le siguió un embargo, que dejó la propiedad en manos de la inmobiliaria Aliseda, del Banco Popular. Tras más de dos años cerrado, el edificio paciego -de fácil acceso y actualmente sin vigilancia- ha sufrido continuos robos, en los que al menos tres personas fueron detenidas por la Guardia Civil. Asimismo, el pasado año se descubrió el intento de venta ilegal de patrimonio del pazo, catalogado como conjunto histórico. A día de hoy, el mobiliario ha desaparecido por completo y difícil es reconocer lo que fuera un fantástico spa. Sin duda, el espoleo no ha podido perpetrarse en pocos días. La devastación del edificio es tal, que da cuenta de las horas de trabajo que han necesitado los cacos para desvalijar las instalaciones.
Fe de ello dan los vecinos. Aunque la mayoría no quieren hablar, reconocen que en los últimos meses han visto como entraban y salían personas a las instalaciones. Algunos de los ladrones, los menos discretos, se atrevieron incluso a acceder a pleno día con un camión grúa para retirar elementos como un brocal de pozo o un cruceiro. Obviamente, no tardaron en pillarlos y los objetos fueron finalmente recuperados por la policía autonómica en Ourense.
Incendio provocado
El último acto vandálico ocurrido en el Pazo de Rilo tenía lugar esta semana, cuando el pasado jueves se incendiaba pasadas las seis de la tarde el cuarto de máquinas. Fuego que se sospecha que pudo ser provocado, ya que las instalaciones carecen de servicio eléctrico y en el lugar se encontraron colchones y cortinas que podrían haber sido colocados para avivar las llamas.
Los vecinos afirman que se sienten inseguros ante las constantes visitas de gente «problemática». «Hemos visto como del recinto entraban y salían prostitutas, toxicómanos...El pazo se ha convertido incluso en el refugio de personas sin techo», apuntaron. Del mismo modo, señalaron que desde los inicios la instalación no contó con los permisos necesarios: «Empezaron a hacer las cosas sin licencias. Carecían de corriente eléctrica y utilizaban un grupo electrógeno que generaba un ruido insoportable. Después se destapó todo y de repente cerraron de un día para otro. Desde entonces ha sido un caos», dijeron.
Por otro lado, los vecinos lamentan que una edificación como el Pazo de Rilo, en la que se invirtieron cerca de dos millones de euros y recibió una subvención de 700.000 euros, se encuentre ahora en estado de abandono, ya que podría generar empleo y turismo para la localidad.
mugardos inmueble en estado de abandono
Más imágenes del edificio en www.lavozdegalicia.es/ferrol.