Reportaje | Noite Meiga en Mañón Brujas buenas y malas se batieron en duelo por las calles del pueblo; el final era predecible, vencieron los corazones bondadosos animados por litros de queimada
06 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?l mal llegó por mar. Amparándose en la oscuridad, las brujas fueron tomando posiciones a lo largo del pueblo sin encontrar apenas resistencia. Los vecinos, asustados por sus alaridos y por los sonidos de los cuernos de guerra, apagaban las luces para camuflarse en las ventanas. La meiga conquistaba cada rincón de O Barqueiro subida en un carro del que tiraban sus animosos adeptos. Con el sabor de la victoria en los labios, los representantes del mal tomaron la plaza do Mesón, símbolo del poder en Mañón. Pero allí comenzaron a oírse invocaciones salvadoras. De pronto, apareció una figura cubierta por lo que parecía un traje de paja. El meigo abanderado de las fuerzas del bien derrotó a la bruja en una lucha cuerpo a cuerpo que acabó con el fuego purificador de la queimada. Así, más o menos, discurrió el viernes la Noite Meiga, un espectáculo que acaba con la crucifixión y quema de la bruja. Es el triunfo del bien sobre el mal, que los vecinos de O Barqueiro y los visitantes (a cientos se contaron) celebran bebiendo queimada. Todo sea por la purificación de las almas.