«Todo el barrio está con Las Meninas»

A. F. C. FERROL / LA VOZ

FERROL CIUDAD

Canido se entrega a la fiesta del arte urbano: «No hay mejor promoción»

08 sep 2025 . Actualizado a las 13:05 h.

El sábado, unas mujeres de 80 años le dieron las gracias a Kapi, uno de los precursores del graffiti en España, que lleva pintando desde la década de los 80, por «estar dejando el barrio tan bonito». El aplauso de los vecinos ha sido, seguramente, lo más difícil de conseguir, y supone la mayor satisfacción para Eduardo Hermida, el iniciador de todo, que hoy preside la Agrupación Artística Meninas de Canido. El bullicio callejero se adueñó del barrio desde el viernes, con gente que viajó desde diferentes lugares para gozar de esta extraordinaria galería al aire libre. Un grupo de Pola de Siero fletó un bus para disfrutar del arte en vivo y pasar el día en la ciudad.

«Estamos muy a favor de Eduardo Hermida. Todo el barrio está con él y con Las Meninas», repetía Jesús, del bar Rueiro. «Mucha gente viene a ver lo que se está haciendo y es una promoción tremenda, la mejor, para Canido y todo Ferrol. Salimos en todas las televisiones», añadió entre risas. En el local Artesa Colmado, que gestiona Pablo, «estos son los días más fuertes de todo el año, con diferencia; se nota mucho, muchísimo...».

En la cocina no paran y, pese a que no es costumbre en el establecimiento, el fin de semana tuvieron que doblar turnos de comidas y cenas «porque hay mucha demanda e intentas cubrir todo lo que puedes». Pero, subrayó, el impacto de estos tres días no es lo que más valora: «Lo más importante es la afluencia de gente que se nota a lo largo de todo el año buscando Las Meninas, trae visitantes al barrio [...], que en estos años ha mejorado, con zonas verdes, casas que estaban en ruinas y se han arreglado...».

A Hermida, pintor y artífice «de este maravilloso universo», como lo califica Javi, salmantino que no se pierde ni una edición «desde hace una década», aún le cuesta sentirse profeta en su tierra: «Me ha costado 18 años». Los transcurridos desde los inicios, cuando él mismo pintó las primeras Meninas, que en esta edición, el sábado, ya acumulaban medio millón de visualizaciones en las redes sociales.

Este año, la alegría es enorme: «Hemos traído a muchos grafiteros (palabra que se asociaba a ofender, atacar, ensuciar...) y se han integrado perfectamente con los muralistas de estudio. Se puede convivir, y es tan puro el arte de los pintores contemporáneos que exponen en galerías y museos, como el que se ve en la calle».

La transformación más evidente se observaba en el Baluarte. «Antes solo iba la gente a pasear a los perros, y ahora es un espacio útil, de paz total, rodeado de arte por los cuatro costados», destacó Hermida, «contentísimo de cómo han ido estos tres días». Y de haber logrado «dignificar» lo que antes se veía como «un modo de ensuciar las calles».