Coto a las zonas de Ferrol con decibelios de más

FERROL CIUDAD

Jóvenes en la calle Pardo Baixo disfrutando de la noche el pasado domingo, cuando se puso el broche a las fiestas de verano.
Jóvenes en la calle Pardo Baixo disfrutando de la noche el pasado domingo, cuando se puso el broche a las fiestas de verano. JOSE PARDO

La ordenanza municipal de ruidos permitirá fijar áreas en las que se suspenderá la concesión de nuevas licencias

04 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Ferrol se prepara para la aprobación definitiva, en cuestión de semanas, de su nueva y polémica ordenanza de ruidos. La norma municipal llegará con medidas que buscan arbitrar la convivencia entre vecinos, negocios hosteleros y ocio nocturno. Y que marcará el nivel de decibelios permitido, que no será igual en toda la ciudad. Se adaptará a la casuística de cada punto y situación actual, en una zonificación acústica que deberá establecer el Concello. De su competencia será determinar cuáles son las zonas de protección acústica especial, aquellas en las que se incumplan los objetivos de calidad acústica. Y para buscar su cumplimiento se aplicarán medidas correctoras, que se recogerán en futuros planes zonales.

Entre ellas, se contempla la suspensión de la concesión de licencias de actividad. Se trata de no permitir la apertura de más negocios que puedan agravar la situación, con todas las miradas apuntando a los locales de ocio nocturno, pero no como única fuente de exceso sonoro. También se menciona la posibilidad de establecer restricciones horarias o de funcionamiento de actividades de otros emisores acústicos, como obras en la vía pública, en edificaciones o vehículos a motor que provocan elevados niveles de contaminación acústica. Y «calquera outra medida que se considere adecuada» para lograr el objetivo de retornar a los niveles permitidos: desde instalación de barreras acústicas, de limitadores, de aislamiento o actuaciones, por ejemplo, sobre el firme de carreteras. Estas zonas sensibles pueden ser aquellas en las que se concentran actividades de ocio o locales de hostelería, pero también industriales, residenciales o de tipo sanitario o cultural. Una vez realizado el mapa de ruido y declarada la zona, el Concello no permitirá que aquellos negocios de actividades prohibidas o limitadas en el plan zonal reabran si llevan más de un año cerrados. Se dará un margen de tres años para comprobar el efecto de las medidas correctoras. Y de no lograrse el objetivo, se procederá a declarar el área como zona de situación acústica especial, con nuevas medidas correctoras.

Ferrol cuenta con un precedente: la zona acústicamente saturada (ZAS), que abarcaba buena parte del centro. Se renovó por última vez en el año 2008. Y en ese ámbito afectado se impedía la apertura de más locales nocturnos para evitar un aumento de los decibelios. Aunque se valoró su renovación, finalmente no se actualizó. Y la ordenanza de ruidos que estaba en vigor se derogó por obsoleta, al entrar en contradicción con normas de ámbito superior.

La ordenanza de ruidos que ahora está sobre la mesa fue aprobada de forma inicial en mayo y el gobierno prevé la definitiva este mes o en octubre.

La ruta del ruido

«Riadas de gente» de Pardo Baixo a la calle Magdalena

Si bien el Concello todavía no ha concretado aún ninguna zona de protección, vecinos de A Magdalena tienen claro cuáles son los focos contra los que se debe actuar. Están ligados al ocio nocturno, con especial incidencia los fines de semana. Y coinciden con la ruta que, de forma usual, describen quienes acuden a disfrutar de la noche ferrolana. La primera zona de concentración, señalan residentes de A Magdalena, es Pardo Baixo. Y de ahí, «a partir de las tres de la mañana», describen, «riadas de gente» se desplazan a la calle Magdalena, con epicentro en la manzana comprendida entre Concepción Arenal y Coruña. A medida que van cerrando los primeros negocios, se van reagrupando frente a algunos que extienden el cierre hasta las cinco y media. Y después, cuentan, el ruido continúa con locales que venden comida a altas horas.

JOSE PARDO

Emilio Vázquez, presidente de la Asociación de Empresarios de Hostalería

«Si todo está bien regulado no es cuestión de empezar a prohibir»

El presidente de la Asociación de Empresarios de Hostalería de Ferrol e Comarcas, Emilio Vázquez, no cree necesario en la actualidad tener que suspender la concesión de licencias en ninguna zona ni «cortar las iniciativas de los hosteleros que lo que intentan es animar la calle».

Apela a regular los decibelios, activar medidas de seguridad y establecer un horario como fórmula para garantizar la convivencia. «Si está todo bien regulado no es cuestión de empezar a prohibir», sostiene.

Tres conciertos al aire libre pendientes

Un convenio entre los hosteleros y el Concello rigió este verano la realización de conciertos en la calle. Ese acuerdo se prolongará hasta el día 15. Y hasta entonces, quedan tres recitales: el martes 9, en la calle Dolores; y el domingo 14, con uno en San Francisco y otro en O Inferniño. A partir de ahí, el colectivo aguarda que los siguientes se rijan ya por la nueva ordenanza municipal.