Un complejo que acumula anomalías desde hace una década

La Voz

FERROL CIUDAD

Hasta siete órdenes de paralización pesan sobre la obra del hotel Galiano Plaza, iniciadas en el año 1999 y que, desde ese mismo momento, desató la polémica al acumular varias anomalías que no se ajustaban a las normas urbanísticas.

El próximo mes se cumple una década desde que la cadena Ferrol Hoteles solicitó la primera licencia constructiva. Fue informada desfavorablemente por la Comisión Territorial de Patrimonio Histórico. Pero la obra salió adelante, no sin acumular varias denuncias por irregularidades.

Tras un proceso convulso, y después de superar dos corporaciones municipales distintas (los mandatos de Xaime Bello y Juan Juncal), el hotel abrió sus puertas en diciembre del 2007 al considerar en positivo el silencio administrativo. En abril del 2008 se decretó la primera orden de cese de actividad. El propietario la incumplió y pidió la reposición de la legalidad. Los servicios jurídicos del Ayuntamiento la negaron al considerar que todas las plantas exceden los volúmenes permitidos y solicitaron el derribo de las partes ilegales. En total, cinco resoluciones judiciales dan la razón al Concello.