Crónica | El Rectorado controlará la demanda de las aulas de estudio
23 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Era una de las promesas más repetidas durante la campaña electoral de Barja, hoy ya rector: la ampliación de los horarios de las aulas de estudio. El vicerrector de Estudiantes, Miguel Ángel Simón, lo ha conseguido y las salas de Náutica, en Riazor (la única con horario continuado), y del Edificio de Apoyo al Estudio, en Ferrol, estarán abiertas dos y tres horas más por la noche, respectivamente, durante las semanas de exámenes. De 16 a 4 horas, de lunes a viernes en Náutica (de 10 a 4 horas los sábados) y de 9 a 1 horas, de lunes a sábado en Ferrol. Con esta medida, el gobierno de Barja dará respuesta a una de las demandas más reiteradas por el colectivo de alumnos, que se quejaban de la escasez de puestos de estudio en «horas punta». Sin embargo, queda otro compromiso electoral por cumplir. Crear más aulas, que funcionen durante el fin de semana y abrir incluso las bibliotecas de escuelas y facultades durante más horas que las lectivas están entre sus prioridades para este curso. Pero antes, el Rectorado quiere saber si el esfuerzo económico que supondrá ampliar horarios y dotar a los campus de nuevas instalaciones se verá recompensado con una suficiente afluencia de universitarios. Seguimiento El vicerrector Miguel Ángel Simón realizará un seguimiento del número de estudiantes que utiliza el servicio en la época de exámenes. Es más, los responsables del control y vigilancia de las aulas le remitirán un informe a diario e incluso visitará la sala de Riazor el lunes, primer día con el nuevo horario, para comprobar in situ la demanda real de las instalaciones. «Hay quien dice que los puestos no llegan, otros comentan que depende de las horas; así que habrá que comprobarlo», explica. El radar ya está en marcha.