Santa Ana, curvas de máximo riesgo

FENE

C.L.

Un tramo de la carretera N-651 que discurre por el municipio de Fene registró en los últimos años tres muertes en accidentes de tráfico y numerosas salidas de vía

20 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Las conocidas como curvas de Santa Ana, localizadas entre los puntos kilométricos 29 y 31 de la carretera N-651, en el término municipal de Fene, registran una elevada siniestralidad. En los últimos años se han producido tres víctimas mortales, la última de ellas el pasado lunes, y los accidentes de menos envergadura son casi habituales.

La Policía Local de Fene, que es la que interviene en los percances que se saldan sin heridos -cuando hay lesionados o fallecidos se encarga la Guardia Civil de Tráfico de Ferrol- no se explica los motivos de tantas salidas de vía de vehículos en la zona.

José Manuel Fernández y Marco A. Blanco, dos de los agentes que ayer estaban de servicio, sirvieron de guías a La Voz y analizaron las características de una calzada que, aparentemente está en buenas condiciones. Así, explicaron que las curvas están peraltadas, el radio de las mismas no es excesivo y el firme de la calzada es rugoso.

Los únicos inconvenientes que le ven a la carretera es que es bastante sombría en ese tramo. En la última curva en dirección a Ferrol no da el sol hasta la tarde, porque la calzada está ensombrecida por el viaducto de la autopista y por el frondoso arbolado existente en la zona.

En opinión de los agentes, la señalización vertical no parece ser la más adecuada. De hecho, la velocidad genérica de la vía en ese punto es de 90 kilómetros por hora, si bien hay una señal que recomienda no circular a más de 50. Nada más salir de la última curva el límite de velocidad se reduce a 80 y unos metros más abajo, a la altura del cuartel de la Guardia Civil, está fijada en 50, porque ya se entra en el casco urbano de Fene.

Los agentes de la Policía Local sostienen que circulando a 50 kilómetros por hora como se recomienda habría muchas menos posibilidades de tener una salida de vía, aunque, según indican, la mayoría de los que sufren un percance les aseguran que iban despacio, pero entienden que ese «despacio» al que se refieren los conductores puede ser respecto a la velocidad máxima permitida de 90 y no a la recomendada de 50.

Los accidentes casi siempre se registran en días de lluvia tras un período de tiempo seco, sobre todo cuando se trata de

orballo, por lo que en invierno casi no hay salidas de vía. De hecho, los dos accidentes mortales en los que murieron tres personas ocurrieron a mediados de septiembre.

El primero de ellos tuvo lugar el 13 de septiembre del 2014 sobre las cinco de la tarde. Las víctimas fueron dos vecinas de Ferrol, madre e hija, que viajaban en un turismo Opel Corsa que chocó contra el lateral de una furgoneta que circulaba en sentido contrario. La hija, de 22 años, tuvo que se excarcelada por los bomberos y falleció minutos después, mientras que la madre resultó con heridas de carácter grave que también desembocaron en la muerte.

El otro accidente mortal ocurrió el pasado lunes. Una vecina de Caranza de 69 años perdió la vida al salirse de la calzada y volcar el coche que conducía en la última de las curvas de Santa Ana en dirección a Ferrol. El siniestro también se produjo por la tarde, minutos antes de las tres, y el coche se precipitó por un pequeño desnivel.

Curiosamente, en ese tramo nunca hay accidentes de camiones o vehículos pesados.