Castrillón insiste en que se trata de un problema heredado
22 jul 2016 . Actualizado a las 11:45 h.El alcalde de Cabanas, Germán Castrillón, ya hizo frente el primer pago de la multa de 3.000 euros que le fue impuesta por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia por incumplir los plazos de demolición del edificio O Penso.
El regidor popular, al que el tribunal gallego había decretado el ingreso de bienes para hacer frente a dicho abono, insistió ayer en que las multas parten de una licencia concedida hace casi 20 años, cuando era alcaldesa la socialista Modesta Anca, que fue anulada por los tribunales, así como de un derribo ordenado por vía judicial a mediados de los noventa, y que él no accedió a la alcaldía hasta 2007.
Castrillón indicó, asimismo, en que la demolición de las dos plantas ilegales no se pudo ejecutar antes porque el Concello no tenía dinero.