Xábrega

Marta Seijas TRIBUNA

ARES

07 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Corría el año 2005 cuando en Ares nació una pequeña asociación que iba a dedicarse a promover la cultura -sobre todo en el ámbito musical y teatral- en esta localidad. Fue denominada Xábrega. Como en la gran mayoría de los proyectos, los inicios no fueron fáciles; la asociación, que principalmente ofrecía clases de instrumentos, desde saxofón a flauta travesera, pasando por el clarinete, además de clases de lenguaje musical, no fue exitosa desde el principio; se podían contar con los dedos de una mano los integrantes de cada clase. Poco a poco, el proyecto de la escuela se fue extendiendo y ganando peso con en los años, consiguiendo de esta manera un gran número de alumnos en comparación a la etapa que poco a poco ya se iba dejando atrás. No fueron pocos los alumnos y profesores que fueron recibidos amablemente dentro de las aulas de la Casa de la Parroquia de Ares, desinteresadamente prestada por el párroco del pueblo.

El crecimiento exponencial llevó, unos años más tarde, a la creación de la Banda de Música de la Asociación Cultural Xábrega. Aquellos alumnos y profesores que llevaban años metidos en harina para acercar la música al pueblo, se unían en una banda de música, recibiendo también a integrantes nuevos, claves para el desarrollo de la asociación y la anhelada conexión con la gente. Y vaya si se conectó con el pueblo. Xábrega empieza a hacerse conocida en el pueblo con la participación de la Banda en conciertos variados, desde festivales de panxoliñas a presentaciones de la Semana Santa Aresana o conciertos en las parroquias. El éxito fue tal que una gran cantidad de personas afirmaba «Ya hay banda de música en Ares», otorgando extraoficialmente la cualidad de banda del pueblo. El apoyo de la gente se hizo notar y llevó a Xábrega a un hecho sin precedentes, la participación como la banda de música que acompañaba las procesiones de Jueves y Viernes Santo en Ares. Esto marca un hito en su historia. Hoy día, Xábrega es un fijo en los acontecimientos que impliquen a la música en Ares, y, aunque el apoyo institucional no haya sido la tónica referente a esta Asociación, arrimando el hombro ha sido posible sacar adelante un proyecto nacido desde la ilusión y mirado bajo la única óptica que requieren estos casos; el amor por la cultura y la música, que combinados con el apoyo de un pueblo forman un tándem perfecto que ilusiona a nuestra localidad.