En aplicación de la Ley 7/1985 reguladora de las Bases de Régimen Local, la protección de la salubridad pública y la prevención de incendios son competencias de los ayuntamientos, aunque algún regidor insinúe lo contrario. En Ares, existen solares y parcelas sin urbanizar o en estado de abandono que ante la falta de conservación hace que prolifere densa vegetación y acumulación de residuos, susceptibles casi siempre de entrar en fácil combustión. Es evidente, que esto puede provocar insalubridad e inminente peligro de incendios. Los vecinos afectados temen por sus propiedades limítrofes, pues se dan todos los factores propicios para que ocurra una desgracia: basura, maleza y la falta de lluvias son el cóctel perfecto para la combustión y da la impresión de que la Ordenanza Municipal al respecto no se ejecuta con la diligencia esperada, y es que por mucha burocracia que haya, hay casos -como denuncian los vecinos afectados- de flagrante dejadez. Esto genera además un problema de salubridad, y es que algunos vecinos denuncian la proliferación de roedores que se produce por la falta de mantenimiento tanto público como privado en las inmediaciones de viviendas habitadas. Cuando días atrás me enviaban fotos y vídeos de estos insalubres visitantes mi sorpresa era mayúscula, entendiendo la preocupación de los afectados, máxime cuando las ratas campan a sus anchas por las zonas de juego privadas de sus niños. Falta de previsión y planificación sobre limpieza y desbroces. Personal municipal, maquinaria propia, contratación de empresas externas dedicadas a estos menesteres y sin embargo en muchos puntos, como denuncian los vecinos, se sufre un lamentable estado de falta de limpieza, abandono e insalubridad. La administración local, debe de ser, tal y como se espera, más cercana al vecino y a los problemas cotidianos de estos, interviniendo en solares privados y realizando revisiones de oficio para instar a su limpieza tanto sobre los bienes privados como en los públicos.