Los concellos de Ferrolterra, Eume y Ortegal limpian viales, reponen señales y retoman obras paralizadas por las borrascas
FERROL
Aprovechan el sol para rebachear y reparar infraestructuras dañadas por semanas de lluvias
25 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Con el sol, tras semanas de borrascas encadenadas, han vuelto las obras. Los concellos paralizaron trabajos en el exterior por la imposibilidad de ejecutarlos por la lluvia y el viento y para atender emergencias, y ahora los han retomado, pendientes aún de la meteorología. El lunes y el martes, se afanaron en rebachear pistas, limpiar viales y cunetas, que seguían cubiertas de tierra, piedras y vegetación en numerosos puntos donde se produjeron desprendimientos. Los operarios municipales también se encargaron de reponer señales rotas, postes derribados, tejas o elementos de las fachadas que se habían desprendido o estaban a punto de hacerlo. Muchas obras acumulan retrasos, aunque las empresas también han vuelto al tajo, pero en varios casos tendrán que esperar a que el suelo seque y permita el acceso con maquinaria pesada.
Concellos como Fene o Valdoviño preparan la documentación para solicitar subvenciones del Gobierno central para paliar daños. El Ayuntamiento fenés se centrará en los gastos derivados de la reposición de señales que tiró el viento o del cableado, y la reparación de urgencia para desatascar el río. El alcalde de Valdoviño, Alberto González, pedirá ayuda para compensar «la afectación en viales, sobre todo por los desbordamientos; y los destrozos en equipamientos deportivos (redes, postes o iluminación) e instalaciones eléctricas exteriores». En Mugardos, priorizan la sustitución de contenedores rotos, algún canalón, indicadores, barandillas o baldosas. «Con lluvia, hormigonar es imposible, no fragua», constata el regidor, Juan Domingo de Deus, que ya ha solicitado ayudas estatales.
Moeche limpia el castillo, Pontedeume chorrea calles, Valdoviño arregla instalaciones deportivas y Ortigueira pide ayuda para reparar pistas forestales
En Ortigueira, los desperfectos de mayor envergadura corresponden a las compañías eléctricas (tres torres de alta tensión y varias de media tumbadas) y telefónicas (por árboles sobre los tendidos). El mandatario local, Valentín Calvín, alerta del mal estado de los caminos forestales: «Quedaron embarrados y hay sitios donde no se puede meter maquinaria. Hemos pedido a la Xunta motoniveladoras y buldóceres». Y señala el retraso en las obras de mejora de 25 pistas ya contratadas. Esta semana, además de apartar árboles y ramas, la cuadrilla municipal ha recorrido los centros sociales «quitando losas sueltas (en la cantera de Rande levantó la nave entera)». También han comenzado los trabajos de renovación del parque infantil de los Xardíns Xulio Dávila (malecón), y está pendiente reparar los destrozos en el merendero de la isla de Mera, con árboles caídos sobre la caseta.
En Mañón, con la mejoría del tiempo han apartado troncos que invadían los márgenes de viales o material de los taludes, y han iniciado la renovación del alumbrado público del Porto de Bares o la limpieza de las aceras. Pero la atención se concentra en el colegio de O Barqueiro, donde volaron tejas y se rompió un canalón y un cristal del pabellón, señala el regidor, Alfredo Dovale.
En Pontedeume, con las obras del aparcamiento de Ombre paradas, igual que el pintado de algún vial recién asfaltado, los operarios «están chorreando calles y aceras, con mucho verdín después de tanta lluvia», apunta el alcalde, Bernardo Fernández. Su homólogo de Neda, Ángel Alvariño, señala la limpieza de cunetas y la retirada de taludes desmoronados como la prioridad estos días. El balance del mandatario de Ares, Julio Iglesias, se resume así: «Fue complicado, pero no grave». Y ahora, lo urgente «son los asfaltados y rebacheos, arreglar las calles, lo que no se pudo hacer mientras llovía».
En Moeche, la sucesión de borrascas, casi sin tregua durante más de tres meses, derivó en inundaciones, el derribo de árboles, el desmoronamiento de parte de un muro y de varios taludes. «Retrasamos as obras das pistas con financiamento de Agader [Axencia Galega de Desenvolvemento Rural], os desbroces e a elaboración do plan de rebacheo anual, que normalmente está feito a estas alturas, á espera de ver todas as desfeitas», señaló Cristina García, alcaldesa en funciones. Estos días, el personal municipal se ha ocupado de vaciar fosas sépticas, saturadas por la lluvia, y ha retomado la limpieza del castillo (incluidos los tratamientos de la piedra que se aplican cada año), para posibilitar su apertura el 15 de marzo.
Demoras forzosas
Como consecuencia del mal tiempo registrado desde finales del otoño y en lo que va de invierno, se han demorado las obras del POS Adicional previstas en el municipio de San Sadurniño, igual que los trabajos de rehabilitación del escolar de Igrexafeita. En Cariño, el gobierno local asegura que «no hubo grandes incidencias, salvo caídas de árboles o desprendimientos de taludes, que ya fueron solucionados, y algún desperfecto en la cubierta del colegio, que también ha sido reparado». El Concello ha avisado a la Diputación «para que proceda a arreglar la red viaria» de su competencia.
Ayudas del Gobierno central para los damnificados
Los concellos (igual que empresas o particulares damnificados por los temporales) pueden optar a las ayudas previstas por el Gobierno central para «zonas gravemente afectadas por una emergencia». El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, remitió cartas a todos los ayuntamientos recordándoles la existencia de esta línea de subvenciones. Y varios concellos de la comarca evalúan los daños sufridos para reclamar compensaciones por esta vía.