Un clásico hostelero de Ferrol que renace con acento cubano: «Soy una emprendedora nata»

beatriz antón FERROL / LA VOZ

FERROL

Daysi Delgado, junto a su hija Gabriela, en el veterano establecimiento de la plaza de O Inferniño
Daysi Delgado, junto a su hija Gabriela, en el veterano establecimiento de la plaza de O Inferniño JOSÉ PARDO

Daysi dirigía varios negocios en La Habana, pero, buscando un futuro mejor para su hija, decidió mudarse a la ciudad naval, donde acaba de coger el relevo al frente del Bodegón de la plaza de O Inferniño

07 feb 2026 . Actualizado a las 10:54 h.

Con el mandil colgado al cuello, Daysi Delgado se mueve con brío y paso firme por el Bodegón de la plaza de O Inferniño, uno de esos bares de toda la vida del Ensanche A. «Ahora toca iniciar nueva vida, empezar de cero y adaptarse: lo mismo que hicieron los gallegos que emigraron a Cuba hace años, pero a la inversa», comenta sonriente esta emprendedora de La Habana que se acaba de estrenar como hostelera en uno de los barrios con más acento latinoamericano de Ferrol.

La inmigración se ha convertido en un factor esencial para el relevo generacional en el sector hotelero. Y Daysi es un claro ejemplo de ello. Tras más de cuarenta años de trayectoria a sus espaldas, el Bodegón de Joss —como se conocía en su última etapa— cesó su actividad el pasado 31 de enero, por la jubilación de su último responsable, José Manuel Ferreiro. Y menos de una semana después de bajar la persiana, el negocio situado en el número 25 de la avenida de Viveiro ha recuperado el pulso de la mano de Daysi. «Nosotros somos vecinos del barrio, surgió esta oportunidad y no lo dudamos, porque yo soy una emprendedora nata», cuenta la nueva responsable del veterano local, que ha rebautizado como Bodegón Inferniño.

Daysi cuenta que en Cuba era socia fundadora de una cooperativa con varios negocios que todavía funcionan, entre ellos una lavandería, una tienda de ropa y una cafetería. Pero ante la «tremenda crisis» que atraviesa la isla caribeña, sumida en largos apagones a diario, decidió dejarlo todo para ofrecer un futuro mejor a su hija Gabriela. «En Cuba se quedaron mis otras dos hijas y mis cuatro nietos, pero espero que puedan venir algún día, porque allí están las cosas muy mal. Ahora mismo están sin suministro eléctrico unas 20 horas al día», comenta sin ocultar la morriña por su tierra y su familia.

Pero Daysi está decidida a «salir adelante». Y para conseguirlo ha decidido seguir los mismos pasos que su marido, Joel Sosa, otro cubano que en plena pandemia cogió las riendas de la Taberna El Inglés, el mítico bar que desde los años 40 del siglo pasado sirve tazas de ribeiro en la calle de la Iglesia, y ahora también vinos, tapas y hasta mojitos. «Coger un negocio que ya está en marcha tiene sus ventajas, porque ya tiene su historia, su clientela, y no es lo mismo que empezar de cero», comenta Joel justo antes de despedirse de Daysi para poner rumbo a su negocio en el barrio de A Magdalena.

Madre e hija, retratadas este viernes en el local, rebautizado como Bodegón Inferniño
Madre e hija, retratadas este viernes en el local, rebautizado como Bodegón Inferniño JOSÉ PARDO

Con su Bodegón, a Daysi le ha ocurrido lo mismo. «Este es un bar de toda la vida, en el que se servía comida tradicional y que también tenía fama por sus hamburguesas, y yo espero seguir esa misma línea. La próxima semana quiero empezar con la cocina y ofrecer un menú del día con platos como albóndigas, arroces caldosos, tortilla... Y, también, al menos una vez por semana, alguna receta cubana, como moros y cristianos (arroz con frijoles negros) o bistec con vianda hervida, que puede ser de plátano, yuca, boniato...», comenta Daysi, que se ha hecho hostelera tras trabajar durante unos meses en el sector de ayuda a domicilio. «Al llegar hice un curso con el Patronato Concepción Arenal y fue la manera más fácil de encontrar trabajo, pero yo siempre quise tener mi propio negocio porque me gusta emprender», insiste. En esta nueva aventura laboral le acompaña su hija Gabriela, junto a la que espera mantener la esencia del Bodegón en el barrio. «Nos esforzaremos para que la gente se sienta a gusto, como en familia», dice Daysi. 

Inauguración

Para celebrar la reapertura del Bodegón Inferniño, Daysi y Grabriela han organizado una fiesta de inauguración para este domingo (de 16.00 a 20.00 horas).