Las tres pequeñas salas de cine que sobreviven en la provincia de A Coruña

FERROL

Una familia entrando en el Dúplex de Ferrol, el pasado viernes, antes del inicio de una sesión.
Una familia entrando en el Dúplex de Ferrol, el pasado viernes, antes del inicio de una sesión. kiko delgado

Quedan el Fórum en A Coruña, el Dúplex en Ferrol, el Númax en Santiago

24 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«É importante protexer os cinemas porque son o espazo no que as pelis se atopan con público». Con esta frase, pronunciada por Lucía, una de la socias y trabajadoras del Númax de Santiago, se podría resumir el papel que juegan las salas pequeñas. En la provincia de A Coruña solo sobreviven tres. Además del espacio compostelano, están el Dúplex en Ferrol y las salas con las que cuenta el Fórum Metropolitano de A Coruña.

«Queremos dar variedade, realmente o obxectivo é que haxa cine de todo tipo, dando atención ao cine europeo e ao cine independente, que non sexa tanto de grandes multinacionais», explica Eva Seoane, trabajadora del cine Dúplex. Tanto en su caso como el del Númax, al estar integrados en la red Europa Cinema, cuentan con numerosos títulos de países europeos que, generalmente, no se encuentran tanto en las grandes salas. «Digamos que es un cine más intimista, de autor, menos comercial», añaden desde el Fórum.

«Convive un pouco todo. Si que, por exemplo, cando foi o verán de Barbie e Oppenheimer, estiveron as dúas aquí, pero despois si que hai outras grandes producións de Hollywood que non chegan a estar porque nos decantamos por outro tipo de cine. Hai un tipo de peli en concreto que si que só vas encontrar nas salas máis pequenas, porque son as que se aposta máis por un cine igual máis independente. Aquí como que convive unha mestura de todo ese cine, pero si que ten máis peso o cinema independente», resume Lucía, socia y trabajadora del Númax. En su caso, además, cuentan con la dificultad de tener una sola sala, por lo que deben ser más selectos a la hora de elegir la cartelera: «Temos que ter unha programación moito máis cuidada, curada, porque non podemos poñer todas esas pelis que se estrean cada semana en España».

Otra de las señas de identidad que diferencian a las pequeñas salas es su apuesta por las proyecciones en versión original subtitulada. En el Númax —que fue el pionero en Galicia en este formato—, tan solo se doblan las sesiones infantiles. Y en el Dúplex, cuentan con una serie de sesiones semanales con los filmes en español «porque hai xente que está acostumada así, e tamén para que poda vir todo o mundo. Ao final facernos de cine de barrio». Es por eso que cuentan con la posibilidad de que, tanto personas como asociaciones, puedan solicitar hacer una proyección en sus instalaciones.

Una de las proyecciones de terraza del Fórum Metropolitano de A Coruña, el pasado verano.
Una de las proyecciones de terraza del Fórum Metropolitano de A Coruña, el pasado verano. MARCOS MÍGUEZ

Otras actividades

También en el Númax apuestan por este tipo de iniciativas. «Fixemos un ciclo no que invitamos a clientes que habituan vir ao cine a que programase unha peli e que a presentase, como unha idea de que sexa un espazo de encontro, de cultura, que non son xa un sitio no que ver pelis, se non no que poder ter unha experiencia que vai máis alá», explica Lucía.

«Facemos pases especiais de cine independente ou ciclos de cinema clásico, tamén traballamon moito coas escolas, temos un ciclo especial para o cinema familiar os domingos pola mañá...», explica Eva desde el Dúplex, donde va a comenzar un ciclo sobre Palestina. En el caso del Fórum, cuentan con un ciclo de documentales y, en julio, uno de Cine en Terraza, en el que se trasladan las proyecciones al hall «y que tiene mucho éxito». Es decir, que todas las salas buscan actividades diferentes que enriquecen su programación.

«Nos gusta ter sesións presentadas ou con debate, nas que estean parte do equipo do filme ou alguén experto. Ou outro tipo de encontros para acercalos máis ao público habitual», añaden desde el Númax, donde una de las sesiones que más emocionan son las de filmes que han pasado por su laboratorio: «É bonito ver como a peli acabou de medrar dentro de Númax e despois tamén se chega a proxectar na sala».

Encuentro con el director Oliver Laxe en el Númax de Santiago, en el 2019, con motivo del estreno de «O Que arde».
Encuentro con el director Oliver Laxe en el Númax de Santiago, en el 2019, con motivo del estreno de «O Que arde». XOAN A. SOLER

En forma de cooperativa, salas públicas o apuesta por el cine europeo

Para estas pequeñas salas, sobrevivir no es tarea sencilla. Los multicines atesoran la mayor parte de las películas que atraen a un gran volumen de público y, además, estos pequeños espacios suelen tener las entradas a un precio económico. Tanto en el Dúplex como en el Númax, valen 6 euros por semana y 6,60 euros los fines de semana; y cuentan además con descuentos para abonados, mayores de 65 años, estudiantes menores de 25 años y, en el caso de la sala compostelana, se amplía a personas con discapacidad e incluso alumnado de la Escola Oficial de Idiomas.

Cada una tiene sus propios métodos. El Dúplex y el Númax, por ejemplo, están integrados en la red Europa Cinemas, que además de proporcionarles unos cuantos títulos más allá de las producciones de Hollywood, supone una forma de financiación. «Se hai algunha subvención, que a veces a hai e a veces non, pois tamén nos valemos diso», añade Eva Seoane desde el cine de Ferrol.

En el caso de la sala compostelana cuentan con la ventaja de ser una de las patas de una estructura más grande. «Seguimos aí un pouco tamén pola estrutura da que forma parte Númax, que é unha cooperativa. Existen como diferentes áreas. Ademais do cine, está a librería, e logo tamén hai un laboratorio de gráfica e de vídeo», explica Lucía. «Ao pesar de que veña xente, ao ser unha sala pequena de 70 butacas, tamén temos unha dependencia das axudas públicas que existen para cines, tanto a nivel europeo como a nivel estatal», añade.

Cine público

Un caso algo diferente es el del Fórum Metropolitano. En realidad, sus dos salas de cine son solo una pequeña parte del edificio. Se trata de un centro de servicios integrados culturales, educativos, sociales y administrativos del Concello da Coruña. Es decir, que es público y está financiado por el Ayuntamiento. Cuenta además con otros espacios como un auditorio o la biblioteca municipal. «¿Cómo lo financiamos? Parte con entradas, que cobramos a un precio de tres euros, y parte con fondos públicos. Pero bueno, no es más que la parte de un programa cultural, que si la administración pública no lo sostiene, se muere», matizan.