Tras las huellas del ferrolano Pedro González Valerio: de Cuba a los mares de la Cochinchina

B. ANTÓN FERROL / LA VOZ

FERROL

Pedro González Valerio, marino ferrolano del siglo XIX que inspira la obra El abuelo Pedro y otros relatos, de Marta Torres
Pedro González Valerio, marino ferrolano del siglo XIX que inspira la obra El abuelo Pedro y otros relatos, de Marta Torres

Al vaciar la casa de sus tías, Marta Torres descubrió que tenía un tatarabuelo militar de A Graña con una vida de película. Y tanto le fascinó su historia que le ha dedicado un libro

21 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El germen de una obra literaria puede encontrarse en cualquier lugar. Y si no que se lo pregunten a Marta Torres Santo Domingo (Madrid, 1961), licenciada en Geografía e Historia, doctora en Filología y bibliotecaria ya jubilada de la Universidad Complutense de Madrid. Cuenta que al deshacer la casa familiar de sus tías se topó con unos maravillosos objetos del siglo XIX —desde un baúl marinero hasta jarrones chinos y muebles filipinos— y fue así como descubrió que tenía un tatarabuelo marino, nacido en A Graña (Ferrol), que había llevado una vida de película, llena de viajes y expediciones por todo el mundo. Se llamaba Pedro González Valerio (1827-1880). Y tanto le fascinó su historia que Marta Torres decidió rescatarla del pasado para plasmarla en un libro que lleva por título El abuelo Pedro y otros relatos y acaba de ver la luz con el sello de la editorial Perro Malo.

La obra está compuesta por 19 relatos basados en historias familiares, pero el más largo es el que da le da título. Son 165 páginas, casi una novela corta. Es el que dedica a su ilustre tatarabuelo, abuelo materno de su madre, «quien llegó ser capitán de navío y a desempeñar, siendo segundo jefe, el cargo de capitán general del Departamento Marítimo de Ferrol y Zona Marítima del Cantábrico en los años 1876 y 1877», explica Marta Torres Santo Domingo desde Madrid.

El libro tiene mucho de realidad —para documentarse la autora accedió a la Hoja de Servicios de su tatarabuelo y visitó numerosos archivos y bibliotecas, además de viajar a Ferrol para conocer su tierra natal—, pero también bebe de la imaginación. «Ficción o realidad, no lo sé, pero son las voces recitadas al oído por los mayores de mi familia, que yo he transformado en relatos gracias a la literatura. Pedro González Valerio, el protagonista de mi relato, se llamaba como mi tatarabuelo, y la mujer que le acompaña, la narradora, se llama como yo, pero cualquier parecido con la realidad de lo que aquí se cuenta es algo que yo, como autora de ficción, no puedo asegurar», desvela la escritora.

La España colonial del XIX

Juntos, tataranieta y marino, recorren a través de las páginas un viaje que recorre los escenarios que asombraron a Pedro González Valerio, «un mundo que coincidía, claro está, con la ruta de la España colonial del siglo XIX y las escalas por diferentes puertos de varios continentes».

Su tataranieta habla con entusiasmo de aquellas singladuras de su tatarabuelo, quien tuvo una larga carrera que lo llevó a navegar por los mares de Cuba, Puerto Rico, México o Marruecos. También participó en acciones militares como la expedición de la Cochinchina y la toma de Saigón o la Primera Guerra de África y el bombardeo de Larache. Y vivió acontecimientos políticos de enorme relevancia, «como cuando comandó uno de los barcos de la flotilla que trajo a España al rey Amadeo de Saboya».

Para Marta Torres, la escritura del libro ha supuesto «un viaje maravilloso», en el que sus dos protagonistas, el marino y la tataranieta, «gracias a la literatura, llegan a compartir una vida más allá de la realidad, una vida en la que charlan, pasean, y se acompañan». «Y a su lado —apunta Torres— me he ido asombrando con lo que nos íbamos encontrando a nuestro paso: exotismo, esclavitud, colonialismo, explotación, intentos de independencia, piratas, guerras y bombardeos. Y todo desde la piel de un marino apasionado por el mar, por su país y por Oriente».