Junto a los pantalanes, centenares de vecinos y familias enteras se congregaron para presenciar un momento histórico
13 sep 2025 . Actualizado a las 11:08 h.Más de cinco mil personas asistieron este jueves a la botadura de la fragata Bonifaz desde Navantia, pero otro punto clave de la jornada estuvo en el espigón de Caranza, junto a los pantalanes. Allí, centenares de vecinos y familias enteras se congregaron para presenciar un momento histórico: ver cómo el buque tocaba por primera vez el mar. El ambiente fue de auténtica celebración social, con orgullo compartido por la ciudad. Entre los presentes había familiares de trabajadores de Navantia que no pudieron acceder al astillero, pero que disfrutaron con emoción al saber que sus hijos habían participado en la construcción de la fragata. Incluso visitantes extranjeros se sumaron a la fiesta, brindando con vinos gallegos. Cuando la Bonifaz comenzó a deslizarse, las cámaras de los teléfonos móviles se alzaron al unísono para inmortalizar la escena. En Caranza no hubo protocolo ni discursos, pero sí la certeza colectiva de que en Ferrol se construyen algunos de los mejores barcos del mundo.