Casaga y Briegal unen fuerzas para crear una red de bomberos formados en Perú

Bea Abelairas
Bea abelairas FERROL / LA VOZ

FERROL

Los bomberos Diego Rico y Manoel Tato saliendo a su viaje a Perú
Los bomberos Diego Rico y Manoel Tato saliendo a su viaje a Perú JOSE PARDO

Llevan un contenedor de casi 3.000 kilos con mil trajes que no se pueden usar en los incendios de España, porque es material descatalogado aunque útil

16 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Los bomberos de la oenegé Búsqueda y Rescate Integral en Emergencias de Galicia (Briegal) comenzaron el pasado mes de mayo una misión en Perú que consiste en algo tan básico como formar a las personas que luchan contra los incendios, ya que en el país andino no hay un cuerpo profesional como en España. Ayer partieron en su segunda expedición en la que llevarán un contenedor de casi 3.000 kilos de material que no se puede usar en los incendios de aquí.

Las razones son muy diversas: en unos casos porque está descatalogado; en otros porque no cumple alguna normativa y parte del vestuario porque lleva unos escudos que no sirven y reemplazarlos supondría un coste para la administración mayor que comprar unos nuevos. Así que unos mil trajes contraincendios viajarán a Perú y con ellos dos miembros de Briegal, Diego Rico y Manoel Tato (ambos bomberos del parque de Ferrol), a los que este año se une Luis Miguel Vila Loureiro, un integrante de Unidad Canina Cans de Salvamento de Galicia (Casaga). Esta colaboración permitirá, además, mostrar cómo pueden entrenar a perros para ayudar en tragedias como riadas.

Los tres integrantes de la expedición viajarán durante sus vacaciones para dar forma a un plan muy completo en alianza con Bomberos Unidos sin Fronteras Perú y la Asociación Peruana de Bomberos. El objetivo principal pasa por dar herramientas a las brigadas contraincendios, pero también se tratarán futuros proyectos de cooperación con diferentes organismos. La acogida a Briegal ha sido muy efusiva, porque están creando una red de asistencia que era muy precaria. De hecho, en el viaje de mayo llegaron a actuar en un incendio mientras estaban impartiendo una aula práctica en el campo.

Hay una larga lista de entidades que se han acercado a Briegal para que las ayude, como la Intendencia Nacional de Bomberos del Perú, los servicios nacionales de Áreas Naturales Protegidas por el Estado y el Forestal y de Fauna Silvestre y varias municipalidades, como denominan a los ayuntamientos: Machu Picchu, Anta y Vilacamba.

Uno de los trabajos que esperan dejar encaminado será el de crear una red de alerta temprana con un sistema de radiocomunicación en poblaciones aisladas, algo que harán con la colaboración de los ayuntamientos de Machu Picchu y los gobiernos de Cuzco o Puno. Luis Miguel Vila, de Casaga, trabajará para fundar un sistema de acreditación nacional de perros de rescate con el Instituto Nacional de Defensa Civil.

Y no solo llevan deberes para tragedias, también participarán en una campaña para reducir la anemia infantil en la isla de Taquile y Puno.

«Nos parques non hai profesionais, os lumes apáganos voluntarios ou ata guías turísticos»

Diego Rico es uno de los fundadores de la oenegé Briegal. Desde el 2023 ha estado rescatando a personas de los escombros del terremoto de Turquía y trabajando después en la tragedia de Libia, en una experiencia dura en la que durmieron en sitios improvisados y trabajaron mucho en condiciones bien duras.

Hace unos meses también viajó a Perú en la primera parte de la misión que continúa en los próximos días para entregar el material y seguir ayudando a las personas que se enfrentan con los incendios. «Nos parques non hai profesionais, os lumes apáganos voluntarios ou incluso guías turísticos, como os de Machu Picchu», cuenta poco antes de embarcarse en otra salida con su compañero de Manoel Tato y Luis Miguel Vila, de Casaga. Para Diego es muy importante que se entienda que ningún recurso que se llevan al país andino se podría usar en la ola de incendios que arrasa Ourense y otras zonas de España. «É material que ten vida útil, pero non para aquí», precisa sobre un viaje que es laborioso, pero que está siendo muy gratificante por los avances que ven en unas zonas donde los medios para afrontar tragedias dependen casi de la buena fe de los voluntarios. En la primera expedición fueron a muchas zonas y pequeñas localidades. Sin embargo, esta vez fundamentalmente estarán en Cuzco y Machu Picchu, ya que otras entidades repartirán algunos elementos por otras regiones.