Fragatas

Beatriz García Couce
Beatriz Couce LA GRADA

FERROL

Me declaro hastiada de la eterna politización del sector naval público. Parece mentira que algunos partidos no hayan aprendido que pueden quemarse más pronto de lo que se piensan jugando a hacer demagogia con los contratos de los astilleros. Durante muchos años, PSOE y PP, cuando estaban en la oposición, utilizaron los fracasos de Navantia -antes Izar, antes Bazán y Astano- para tirarle los trastos a la cabeza al Gobierno de turno, y cuando llegaban a la Moncloa, los papeles se tornaban, pero casi siempre con estrategias similares, lo que provocó un descrédito en los mensajes de estos partidos sobre el sector.

Los representantes políticos son conscientes de la importancia que tienen las plantas públicas para las comarcas en donde están asentadas, y también de los factores que intervienen en la obtención de los contratos, que van mucho más allá de la mera oferta técnica. Por eso, el cuanto peor, mejor, al que se empeñan en abrazarse algunos oportunistas políticos a nivel nacional les hace, cuando menos, inmerecedores de sus cargos, al tratarse Navantia de una empresa pública, de la que todos deberíamos aplaudir sus éxitos y lamentar sus fracasos.

En tiempos de fake news convendría aclarar que Estados Unidos no ha arrebatado a España la construcción de su nueva generación de fragatas, que hará el astillero Marinette Marine, propiedad de Fincantieri. La primera potencia del país no permite fabricar sus buques fuera de sus fronteras y por ello Navantia -que concurría con su diseño F-100- participaba en esa licitación con la estadounidense General Dynamics. Nadie discute, y menos yo, que los italianos han sido mejores en la competición, y tampoco que las relaciones entre España y Estados Unidos no pasan por el mejor momento, pero meter todo en una batidora para hacer daño político no es serio.

El pasado año, Navantia perdió frente a la británica BAE Systems el contrato para fabricar quince fragatas en Canadá, pero sin el alboroto que ahora se han apresurado a hacer algunos. ¿Por qué será?

A todos esos que tanto se lamentan de que el encargo se haya evaporado y hablan de días aciagos para las comarcas navantieras, les reto a concretar en qué iba a traducirse ese pedido en cada zona.