A pesar de las dificultades y el rechazo de algunos padres, los centros educativos entregarán mañana las calificaciones del segundo trimestre, cumpliendo así las instrucciones de la Xunta
02 abr 2020 . Actualizado a las 10:32 h.El último día de actividad escolar antes de las vacaciones de Semana Santa será muy diferente en este 2020 marcado por la alerta sanitaria del coronavirus. Mañana no habrá abrazos ni besos de despedida entre los compañeros de aula, ni tampoco tendrá lugar la entrega de las notas en papel, pero las calificaciones llegarán igualmente a los padres, ya sea a través de la aplicación Abalar, las plataformas digitales de cada centro o por correo electrónico. Y es que, siguiendo las instrucciones de la Xunta -y aunque «non é unha data límite absoluta»-, la mayoría de los colegios e institutos de la zona harán públicas este viernes las calificaciones correspondientes al segundo trimestre, basándose para ello en el trabajo realizado por los alumnos hasta el pasado 12 de marzo, cuando se suspendieron las clases presenciales.
Algunos centros educativos han podido celebrar estos días las habituales juntas de evaluación -en las que se reúnen todos los profesores de cada curso- por videoconferencia, pero no en todos los casos ha sido posible. Aunque la Xunta facilitó un servicio para este fin -la plataforma Webex-, la herramienta no estuvo disponible hasta hace muy pocos días, por lo que muchos institutos y colegios han optado por otro sistema. «Para manejar bien una plataforma como Webex primero hay que bucear en ella, hacer pruebas... A nosotros nos pareció precipitado utilizarla, así que los profesores están poniendo las notas directamente en Xade (la aplicación informática de gestión educativa) y luego mandan un informe al tutor y hablan con él por teléfono si hay que matizar algo en el caso concreto de algún alumno», explica Manolo Pardo, director del IES Canido.
¿Ha sido sencillo para los centros evaluar a los alumnos en estas circunstancias? Victoria Piñeiro, directora del IES Saturnino Montojo, reconoce que ha sido más complicado de lo habitual, pero no imposible, porque, aunque «nos han faltado estas tres últimas semanas, gran parte de los contenidos ya se habían impartido entre el 8 y 12 de marzo». Además, en casi todas las asignaturas los alumnos pudieron realizar al menos un parcial, y en el que caso de que no fuera así, los profesores cuentan con otros recursos para evaluar a sus alumnos. «Se tiende a pensar que la nota depende solo de los exámenes, pero también hay que tener en cuenta los deberes que se traen de casa, la actitud en clase o el trabajo realizado en el aula», anota Piñeiro.
No opina igual la Federación de Anpas de centros públicos Ferrolterra, que en días pasados, junto a otras Anpas de Galicia, remitió un escrito a la Consellería de Educación mostrando su rechazo a que se evalúe este segundo trimestre, aunque consideran que el trabajo desempeñado de forma presencial hasta el 12 de marzo sí se debería tener en cuenta para la nota final del curso 2019-2020. «Pensamos que dar unas notas en estas circunstancias no tiene sentido: en algunos casos esas calificaciones no van a ser buenas y en muchas casas solo van a provocar más estrés», comenta Lorena Dapena, presidenta de la Federación de Anpas Ferrolterra.
Esta asociación que aglutina a los padres de los centros públicos de la comarca da prácticamente «por perdido» este curso y por eso reivindican que se empiece a trabajar ya en la planificación del próximo, adaptando el currículo de manera que se pueda «recuperar o tempo perdido sen que isto supoña un esforzo especial e inasumíbel para o alumnado».
Además, las anpas públicas han pedido a la Xunta que dicte normas claras sobre las tareas que se deben pedir al alumnado. «Frote a docentes que remiten enormes cantidades de traballo, hai outros que nin sequera se presentaron dende o primeiro día. Entremedidas hai todas as categorías imaxinábeis», apuntan en el escrito remitido a Educación.
En cuanto a lo que pasará de ahora en adelante, la mayoría de los profesores aseguran que es una incógnita, aunque desde la Xunta señalaron que en la reunión de la Conferencia Sectorial de Educación celebrada el pasado día 25 se acordó «modificar os contidos e competencias básicas previstas para o terceiro trimestre». Es decir, en principio se podrá avanzar materia, pero reduciendo y adaptando los contenidos. Esto, en cualquier caso, no se presenta como una tarea sencilla, porque según apunta Graciela Galdo, directora del IES Terra de Trasancos, no todos los alumnos disponen de las habilidades y herramientas digitales necesarias para ello. «Hay casas en las que los hermanos mayores tienen que cuidar de los pequeños o hacer la comida mientras sus padres trabajan y otras en las que solo hay un ordenador para toda la familia. En esta situación, es difícil garantizar que la enseñanza llegue a todos en igualdad de condiciones», advierte Galdo.
Por eso, como ella, el director de la Compañía de María, Juan Vidal, cree que hay que ser más «flexibles» con lo que se exige a todos los agentes implicados en esta situación excepcional: alumnos, padres y profesorado. Y, además, todos los responsables de los centros resaltan el enorme esfuerzo realizado por los docentes en las últimas tres semanas de confinamiento. «Desde el día uno los profesores se han implicado al máximo para que los niños no perdiesen y siguiesen enganchados a la actividad escolar», destaca Graciela Galdo.
«Los profesores están trabajando mucho más de lo habitual, desde la mañana a la noche, siempre pendientes de subir materiales a las aulas virtuales, o mandando y recibiendo deberes que corregir a cualquier hora del día», advierte Manolo Pardo desde el IES Canido.
Fiestas colegiales en el Jesús Maestro para «paliar» el confinamiento
El colegio Jesús Maestro celebra siempre sus fiestas justo antes de la Semana Santa. En esta ocasión, a causa del coronavirus, los festejos que habitualmente se llevan a cabo en el centro no podrán tener lugar, pero la directiva ha diseñado un amplio programa para celebrar las fiestas desde casa. A través de las redes sociales del colegio, y desde hoy mismo, las más de trescientas familias del centro podrán participar en diferentes actividades y, por otra parte, las monjas de las Discípulas grabarán un vídeo en el patio animando al alumnado y colgarán una pancarta anunciando las fiestas elaborada por la pintora Maribel Garrote. Además, mañana, viernes, las religiosas harán sonar el himno de las Discípulas a través de la megafonía del centro.