Modelos con apenas unos días de vida

M. Aneiros / A.U. FERROL / LA VOZ

FERROL

CESAR TOIMIL

La fotografía infantil busca la naturalidad, mientras que en la de recién nacidos manda la creatividad

28 ago 2018 . Actualizado a las 11:38 h.

Las fotografías con niños vestidos de forma elegante sobre el fondo blanco de un estudio posando de forma artificial han quedado atrás. «No creo que ningún padre busque este tipo de imagen hoy en día», comenta Noelia Soto que persigue que todas sus fotos «sean lo más naturales posibles», aunque la forma de trabajar varía mucho dependiendo de las edades del modelo.

PAULA QUIROGA

«A partir de los seis meses de edad lo que buscas es la expresión», comenta Elena García, de Eiravedra Fotógrafas, acostumbrada a crear todo tipo de escenarios fantásticos para hacer que los niños se sientan cómodos rodeados de cosas que les gustan, aunque hay quien, como Eloy Taboada, prefiere «aprovechar el maravilloso entorno natural de la zona» y hacer sesiones fuera de su estudio.

Sin embargo, el trabajo de los fotógrafos infantiles comienza incluso en los primeros días de vida de sus modelos gracias al estilo newborn, que captura imágenes de bebés que no alcanzan los 15 días de vida. «Con los recién nacidos lo que intentas es transmitir ese estado de paz y tranquilidad» explica García.

«Con niños la dificultad está en conseguir que no pierdan la expresión cuando ven la cámara, pero con los bebés recién nacidos la cosa es diferente, no hay que ganarse su confianza ni jugar con ellos, pero son muy pequeñitos y hay que tener cierta habilidad para colocarlos», explica Eloy Taboada, sobre un estilo que pone a prueba la creatividad del que está detrás de la cámara. «Te permite mucha libertad, puedes usar atrezzo de lo más curioso, meterlos en cestos, bañeras y también disfrazarlos de cualquier cosa», comenta la fotógrafa Marta Riobóo, que añade que es un tipo de fotografía muy emocionante porque «se trata de capturar esa etapa en la que aún mantienen la posición fetal».

La fotografía en familia también huye de los posados

«Siempre animamos a que el final de la sesión sea con los padres», asegura María Riobóo, algo en lo que coincide Elena García, que siempre busca «no solo la foto de posando, sino de los padres interactuando con el niño y jugando con él». Taboada también apuesta por capturar «esos momentos rápidos que suceden en los que se ve la relación de niño con los padres», porque según Soto «aunque no sean los protagonistas de la sesión, también es un momento suyo».