Tras la convocatoria por parte de la Plataforma vecinal Estrada Ares-Chanteiro, de una reunión para informar a los vecinos sobre la paralización de la obra en dicho vial, el alcalde de Ares se revuelve como gato panza arriba e intenta defender lo indefendible y lo hace una vez más mintiendo. El pasado día 3 aseguraba a este diario que, y cito textualmente «corría tanta agua que era inviable trabajar», y es que el regidor aresano reconoce que «las obras se pararon en la primera semana de marzo fundamentalmente debido a las condiciones meteorológicas, dado que la sucesión de frentes lluviosos ha impedido actuar en los márgenes de la carretera»… MIENTE. No señores, la paralización de las obras es el resultado de la total falta de previsión por parte del grupo de gobierno en el Concello, que al más puro estilo Higuaín es especialista en tirar balones fuera. Y es que la cronología y la realidad del asunto es bien diferente. Desde el principio el Concello era sabedor de que dependía del ente municipal la mejora del trazado de los servicios afectados en la DP-402. El 12 de diciembre de 2017, dejan constancia de ello en la Junta de Gobierno en base a un informe remitido por los Servicios de Urbanismo el 30 de noviembre ; no obstante, es en la Junta de Gobierno del 23 de febrero cuando arranca el procedimiento de contratación que es definitivamente adjudicado el 7 de marzo. Entonces… ¿Por qué se maquilla la realidad?, si se reconoce que la obra se paró la primera semana de marzo ¿Por qué no se dice que se adjudica la obra una semana después de la paralización?. Es cierto que los trámites en la administración son muy farragosos, y se dilatan en el tiempo, pero a razón de seis Juntas de Gobierno al mes, bien podían tenerlo solventado antes, ¿verdad? Sobra decir, que mientras el Concello no acometa dicha obra, la empresa contratada por la Diputación no puede trabajar.
Una vez más, la desidia, la falta de gestión, la improvisación y la inoperancia de este grupo de gobierno, perjudica a los vecinos, y todo ello se intenta solapar con mentiras. Menos mal que siempre nos quedará la lluvia como excusa, a fin de cuentas esto es Galicia.