Desde ayer ya no hay terrazas en tres calles (María, Pardo Bajo y Magdalena) por las que vuelven a circular coches. Los hosteleros de Pardo Bajo despidieron la temporada con una fiesta el sábado por la noche que les reportó bastante clientela, aunque no todos estaban igual de satisfechos. «Nosotros tuvimos la de siempre, ni mejor, ni peor que otros fines de semana», precisa Alejandro Rodríguez, del mesón Picasso y directivo de la asociación de hosteleros de la ciudad.
Mientras, en la Casa Alexo apuntan que fue una jornada con mucha clientela. Otra cosa piensan en la calle Magdalena, donde los locales estuvieron un poco más vacíos. Algunos vecinos se alegraban de que podían aparcar de nuevo en su calle: «Hay tramos que se han peatonalizado solo para tres mesas».