La ermita de Santa Comba acumula ocho veranos aislada

La reposición de la escalera está pendiente ahora de los presupuestos municipales


Ferrol

Ubicada sobre su islote, la ermita de Santa Comba, en Covas, será también inalcanzable este verano para vecinos y visitantes. Una endeble cuerda sigue siendo el único método para trepar por las rocas y salvar así el tramo inaccesible después de que hace más de siete años y medio un fuerte temporal se llevase por delante la escalera que permitía subir hasta la cima y caminar hasta el entorno de este pequeño templo de origen románico. En todo este tiempo no se ha actuado para reparar ese acceso y aboca a Santa Comba a otro verano más de aislamiento: el octavo consecutivo.

A estas alturas solo un milagro conseguiría que la escalera estuviese repuesta antes de que acabe la temporada estival. Las previsiones de Concello y Demarcación de Costas, las dos administraciones que llevan años en negociaciones para ejecutar la obra, no hacen pensar en la inminencia de la reparación. La concejala de Conservación do Patrimonio, Rosa Méndez, aseguró que el departamento estatal se había comprometido con el gobierno local al inicio del mandato a asumir el arreglo, pero, señaló, ahora ya no mantiene ese compromiso y alega que por falta de presupuesto no podría acometerse hasta 2019. Y que ante esta situación, se encargará el Ayuntamiento. Para ello, el gobierno local maneja un proyecto que cifra en unos 60.000 euros el coste de la intervención. «No es mucho dinero ni llevaría tanto tiempo», sostiene la edila, aunque los trabajos entrañan cierta complejidad, ya que habrá que ejecutarlos con marea baja. Pero el principal escollo es que esta inversión depende de que se aprueben los presupuestos municipales.

Por su parte, la Demarcación de Costas argumenta que se está tramitando «la autorización solicitada por el Ayuntamiento» para reparar la escalera inexistente. Señala que se está a la espera de los informes sectoriales solicitados a los organismos de la Xunta que puedan tener competencia sobre el tema. Y que además, Costas ha solicitado la información pública municipal.

En todo caso, desde este departamento se recuerda que el Ministerio de Medio Ambiente «no tiene la obligación de reparar algo que no ha ejecutado», aunque apunta que colabora con los ayuntamientos en el ámbito de sus competencias y «en función de las disponibilidades presupuestarias». Así que, por el momento, el islote de Santa Comba sigue inexpugnable. Y sin fecha para que deje de serlo.

Sin acceso a un recurso turístico incluido en la señalización oficial

R.P.P.

El alcalde incluyó la reposición de la escalera a Santa Comba entre los logros de sus dos primeros años de gobierno

La ausencia de acceso durante tanto tiempo se interpreta desde Covas como una muestra del abandono de la zona rural. «Para este verano no va a estar», avanza ya Xosé López Hermida, de la Sociedade Cultural Columba, una de las impulsoras de la restauración del templo mediante un proyecto de participación vecinal en el año 2006. «Esto no hay por dónde cogerlo», resume, molesto y un poco desesperanzado en que vaya a tener solución.

La situación impedirá que un verano más se celebre la tradicional romería que cada último domingo de agosto llenaba de vida el islote, con la celebración de una misa y una procesión por los alrededores. Además, es un recurso que aparece en la señalización turística de la ciudad pero al que los visitantes no pueden acceder.

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Barandilla deficiente

La ausencia de accesos no es la única queja de los usuarios de la playa de Santa Comba. Desde hace semanas la asociación vecinal de Covas demanda la reposición de la barandilla de madera a la que le faltan varios listones, de momento, sin éxito, pese a las reuniones con representantes municipales.

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