Unos 300 operarios de Navantia involucrados en la construcción del «Príncipe de Asturias» se despidieron de él
02 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Probablemente, los cerca de trescientos operarios de Navantia que en la mañana de ayer se subieron al Príncipe de Asturias vean ahora el portaviones como ese juguete de la infancia que uno nunca llega a olvidar. La rampa, el ski-jump del buque, sirvió como escenario para una foto de familia especial, en la que se reunieron parte de los padres que, entre la década de los setenta y de los ochenta, construyeron la entonces insignia de la Armada.
Los recuerdos y las despedidas son cada vez más protagonistas según se acerca la salida del Príncipe de Asturias hacia su destino de desguace, el puerto de Aliaga, en Turquía. No obstante, aunque se sigue hablando de mediados de junio, Defensa todavía no ha facilitado ninguna fecha oficial para su partida. Varios responsables de su enajenación, ahora en manos de Surus en España, visitaron el portaviones la semana pasada. De hecho, todavía está pendiente el visto bueno de Medio Ambiente, imprescindible para su conversión en chatarra. Mientras, las fotografías se multiplican en el que fue su hogar durante su niñez.