Un baluarte sin descanso desde que llegó a A Malata

FERROL

CESAR TOIMIL

El coruñés ha jugado 1242 minutos de 1260 posibles en los catorce partidos que lleva a las órdenes de Tena

02 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Aterrizó hace poco más de tres meses que en el estadio de A Malata, pero Gonzalo García ya se ha convertido en uno de los baluartes del Racing de Ferrol. Un fijo en el once de Tena y, después de la extensión de su contrato hasta junio del 2018, un pilar de cara al proyecto de la próxima temporada.

En total, ha disputado 1242 minutos de los 1260 posibles en los catorce encuentros en los que ha entrado en la convocatoria. De hecho, en los últimos diez no pasó por el banquillo. «La verdad es que, desde que llegué, Tena está confiando en mí. Estoy muy contento, sobre todo porque me están saliendo las cosas bien», comenta el coruñés, que en la primera vuelta apenas participó en cuatro ocasiones con el Pontevedra.

Gonzalo se convirtió desde su debut frente al Racing de Santander en el enganche entre la defensa y el centro del campo. Al principio solo, pero con la llegada de Rafa García, otro veterano, casi siempre acompañado. «Estoy acostumbrado a jugar con otro pivote al lado. Tanto cuando jugué con Catalá, como con Pablo, como ahora con Rafa, me encuentro cómodo. Me entiendo bien con cualquiera de ellos», resalta el jugador.

Desde su punto de vista, el doble pivote aporta «solidez» al juego del Racing, más aún con un centrocampista con el físico de Rafa. «Es un jugador que tiene muy buenas condiciones. Tanto con la salida del balón, como en la disputa de cabeza. Creo que el once gana fortaleza con el doble pivote», asegura.

El sábado, además, la pareja sirvió como refuerzo a la línea de tres hombres que propuso Tena. «El Coruxo tenía gente peligrosa por bandas, entonces se trataba de cerrar el equipo en defensa. Y para no ser un sistema que usemos habitualmente, creo que funcionó bastante bien», resalta. 

Con batería hasta el final

Al no haberse desgastado casi con el Pontevedra, Gonzalo llegó a esta recta final en plena forma, más si cabe con el rodaje que le dio el paso de los encuentros. «Físicamente me encuentro bastante bien. No estoy muy desgastado, así que tengo mucha batería para lo que queda», comenta.

Será, por lo tanto, un imprescindible para cerrar la consecución de la plaza para la Copa del Rey, un objetivo, dice, «bonito».