Los inquilinos se quejan de deficiencias en unas viviendas entregadas hace dos años
13 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Grietas en las paredes, persianas con agujeros, luminosos que parpadean y no se apagan, ascensores que se averían con demasiada frecuencia y acumulación de basura en uno de los sótanos propiedad del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) conforman el grueso de las quejas de los inquilinos de las viviendas sociales de la Xunta en O Bertón. Se trata de dos bloques con un total de 52 pisos que fueron entregados a sus adjudicatarios hace dos años y que están revelando defectos a los que, en la mayoría de las ocasiones, no se pone remedio.
Nieves Fernández es una de las inquilinas afectadas. A su modo de ver, «las casas están mal hechas». En la suya aparecieron grietas en las paredes y, a pesar de que lo comunicó a la propiedad, nadie acudió a repararlas, por lo que tuvo que hacerlo su hijo. También tiene problemas en las ventanas, que se desenganchan, y en una persiana.
No obstante, asegura que el mayor desperfecto lo sufrió en el trastero situado en el tercer sótano, a causa de una inundación que le echó a perder una gran cantidad de efectos, por los que no recibió ninguna compensación. El problema de las inundaciones, que se subsanó hace un año, fue debido a que no se había dado salida a una tubería, según explica Ramón Lourido, otro inquilino afectado, que también perdió algunas pertenencias, entre las que destaca un libro muy antiguo del Quijote que había comprado en el rastro de Madrid y al que tenía gran aprecio. El seguro no se lo abonó porque era un problema de obra.
María Teresa Lozano también habita una de las viviendas sociales de la Xunta en régimen de alquiler. Se queja de que las luces de los pasillos, que son de sensores, parpadean constantemente y permanecen encendidas cuando no tendrían que estarlo, con el consiguiente aumento del consumo.
Esta vecina comunicó a la propiedad varios desperfectos que descubrió en su vivienda en alguna puerta y en las losetas del baño; e incluso asegura haber enviado fotos, pero no obtuvo respuesta. Teme que si algún día se marcha de la vivienda no le devuelvan el dinero de la fianza que depositó, con la excusa de reparar unos daños que ya estaban cuando le entregaron el piso.
A estas deficiencias internas en las viviendas se suma la falta de mantenimiento de las parcelas situadas en la urbanización de O Bertón, en las que crece la maleza por doquier.
Desde la Xunta de Galicia se manifestó ayer a este periódico que los problemas de las viviendas de O Bertón tienen que arreglarlos las empresas constructoras, ya que son cuestiones de obra. Se indicó, asimismo, que el IGVS dio órdenes de obras a esas empresas para que resuelvan esos problemas, añadiendo que, en parte, todavía están en tiempo de hacerlo, pero que otras órdenes no fueron atendidas dentro del plazo previsto. En este caso, el IGVS está iniciando un procedimiento de incautación de la fianza depositada por el constructor para realizar los arreglos con cargo a la misma.
La Xunta señala, por último, que también están previstas algunas reparaciones por cuenta del propio IGVS, que en la actualidad están en proceso de planificación.