Es una de las fiestas más importantes de China, en la que se reflexiona sobre los problemas del país bailando. Y no estaría de más que nuestras autoridades pensasen en traerla para ver si se normalizaba la vida municipal y los ciudadanos volviesen a sentirse gobernados y para exigir a esta tropa socialista que cumpla con sus obligaciones y se dejen de andar llamando tránsfugas a quienes siguen en el mismo sitio que les asignaron el primer día. Pero hay un hecho incuestionable que es la depuración política de la secretaria general, que comenzó con el ultraje a Natividad González, y sigue forzando el abandono de concejales. Esta dirección de los socialistas viene actuando con una torpeza sobrada, desde hace tiempo perdieron la brújula y los ciudadanos están esperando que los militantes tomen otro rumbo político, antes de que nos creamos todos que esta agrupación es un cachondeo y la saquen de ese falgal en el que tanto le gusta chapotear a su máxima responsable. Y, lo peor, sin que los órganos superiores de este partido, serio y responsable, ejerzan de contrapeso democrático y recompongan este desaguisado de falsas coartadas, que les valen para poner esta vez en tela de juicio a dos compañeras más, que están trabajando con dedicación en los cometidos que en su día les fueron asignados. Pero de repente, también sobran. María Fernández Lemos, arquitecta, que en tan corto espacio de gestión ya tiene la nueva ordenación de la ciudad en su cabeza, o la licenciada en Historia Rosa Méndez, a quien ñoñamente se le achaca indisciplina programática, y que gracias a ella Beatriz Sestayo está donde está. Con este panorama político en la corporación ferrolana hay un alcalde tratando de conciliar todos los intereses y superando casi un genocidio económico, que ayudaron a corregir los nacionalistas y la derecha política, ante el rol villano de los socialistas. Jorge Suárez sigue con su trabajo ímprobo y trata de atenderlo como se merece. Pero si esto perdura, la gente empezará a olvidarse de los problemas reales y hablar más de cuando se celebra la próxima Fashion Night, para bailar como los chinos y disfrutar degollando unas cuentas botellas de fai un sol de carallo que fabrican nuestros vecinos de Esmelle o unas cervezas La Ferrolana. En fin, una parálisis cataléptica esta en todos los frentes y que con el aumento del verano llega también a las playas, donde los tertulianos en bañador hablan sobre cómo pueden ser las cenizas de nuestro Ayuntamiento. Y muchos, con retórica simple, se preguntan quién le pondrá el cascabel al gato antes de que crujan los muros que rodean la ciudad.