Antonio Llago, gerente de la naronesa Gabadi, recuerda los resultados de una acción formativa en sus instalaciones
26 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Hace años, Gabadi acogió en sus instalaciones del polígono de Río do Pozo un curso de formación de habilitadores navales con compromiso de contratación, una fórmula que también defiende Aclunaga para propiciar la cualificación del personal de la industria de construcción y reparación de buques en la ría. Antonio Llago, gerente de la empresa, sostiene que «la experiencia fue positiva y contratamos a más de la mitad de los participantes, que continuaron durante bastante tiempo con nosotros». Aboga por una mayor colaboración entre los centros de enseñanza y las empresas, recordando que estas últimas tienen maquinaria de última generación de la que no se pueden dotar instalaciones de aprendizaje.
Antonio Llago también lamenta que muchos de los cursillos que solicita Navantia al personal auxiliar para entrar a trabajar en sus astilleros no formen parte del programa de estudios de la formación reglada.
De igual manera entiende que los períodos para poder acoger becarios en las empresas son muy encorsetados, lo que impide que se lleve a cabo una formación continua. También coincide con la dirección de Aclunaga al afirmar que las horas requeridas en la mayoría de los cursos no se ajustan a las necesidades del mercado laboral.