Vicente del Río construyó una casa en Canido pero no consigue que soterren la línea ni que le den luz de vivienda
24 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Un manojo de cables recorren en parábola la fachada de su flamante casa en Canido. Compró una vivienda unifamiliar en ruinas en el número 34 de la calle Alonso López, y construyó una nueva, con un novedoso diseño contemporáneo que deslucen los negros cables eléctricos contra los que lucha desde el pasado mes de marzo. Fue entonces cuando Vicente del Río Rey inició los trámites que culminaron en junio, pagando las correspondiente cantidad, unos 700 euros, para que una empresa ejecutase los trabajos de soterramiento. Porque en ese momento, detalla, se le informó de que debía asumir él ese gasto. Pero esta firma, Umrer, «me dejó colgado». Y ahí empezó su peregrinaje. Explicó que fue en septiembre cuando se enteró de que al ser una vivienda en el casco urbano no tenía que correr él con esa obra civil, porque, de hecho, en la calle ya existen las tomas tras la reciente reurbanización de la vía. Es decir, que le habían hecho mal el expediente.
La empresa suministradora, Gas Natural Fenosa, quedó en enviarle un técnico, pero meses después Vicente del Río sigue igual que estaba: con los cables atravesando la fachada. Y sin conseguir que nadie atienda a las reiteradas reclamaciones presentadas.
Suministro y tarifa de obra
No solo es una cuestión de estética. También ha requerido repetidamente que le pasen la luz de obra a luz de vivienda. Y ha abonado los alrededor de 200 euros que supone. Pero tampoco lo ha logrado, y sigue pagando una cuota más alta, ya que este tipo de suministro es más caro que el convencional. «No quiero los cables colgados por la fachada. Y estoy pagando más, al no cambiarme a luz de vivienda», resume una situación para la que demanda una solución.