No se puede fallar

La Voz MONTE VENTOSO

FERROL

Australia confió en el 2007 en las capacidades de los astilleros públicos españoles para acometer parte de la renovación de su flota naval militar. Navantia no defraudó a la Armada de las Antípodas, que ha continuado otorgando nuevas responsabilidades a la compañía. Pero ahora llega la verdadera prueba de fuego, con el desenlace del encargo de construcción de dos buques logísticos y no se puede fallar. No se entendería.