Dos propuestas diferentes en A Malata

Míchel Alonso

FERROL

28 sep 2015 . Actualizado a las 15:14 h.

El derbi del sábado en A Malata mostró de salida dos apuestas antagónicas. El Racing quiso dominar el partido en torno al balón, porque pretendía atacar y vigilar para que no le contragolpearan, mientras que el Pontevedra salió con la idea de contrarrestar, hacerse fuerte defendiendo y reducir al rival para luego intentar hacerle daño. Dos propuestas muy diferentes con el mismo objetivo de ganar el partido.

Los verdes, con 4-2-3-1, guiados por Pablo Rey y Peláez, en un once en el que estaban los futbolistas de mayor nivel técnico para poder tener el balón, comenzaron el partido dominando a un Pontevedra plantado a partir de un 5-1-3-1 asimétrico, porque ocupaba la banda derecha con Adrián y Jandrín y la izquierda tan solo con Verdú, con la idea de cerrar los pasillos interiores y llevar el juego del Racing hacia los espacios laterales. La intención se basaba en la idea de que esa situación no supone un buen registro para Joselu, pues sus goles suelen venir de la carrera al espacio.

A partir del minuto 25 el Racing aumentó el peligro a raíz de errores no forzados del rival en su salida de balón a través del carril central. Aunque las fuerzas se igualaron tras el descanso. El Pontevedra fue capaz de mantener algo la posesión en campo rival y los cambios efectuados por Luisito aumentaron la presión sobre los tres jugadores interiores del Racing.

Un resquicio en la espalda de la última línea del Pontevedra hizo que apareciera la conexión entre los dos futbolistas diferenciales del Racing, Peláez y Pablo Rey, para fabricar entre ambos el 1-0. A partir del gol, ya con la entrada de Miki, el equipo granate se parte en esos últimos 10 minutos de forma provocada, con dos jugadores descolgados, pero el conjunto verde cogió el balón y fue capaz de dormir el partido y hacerse con los tres puntos.