Las estatuas

Beatriz García Couce
Beatriz Couce EN LA GRADA

FERROL

Parecía imposible, pero no me cabe la menor duda de que lo va a lograr. Desbancará a Capuchoncito en el top ten de los chascarrillos que circulan por las redes sociales ferrolanas. Y eso que el listón está muy alto. La estatua encargada por el Concello ferrolano a José Rubio Gascón para homenajear a los cofrades de la Semana Santa ha estado presente en los principales acontecimientos de la ciudad desde el día en que quedó colocada en la calle Real. Polémicas aparte sobre su coste y el uso de ese dinero para otros fines, el pequeño capuchón es punto de encuentro para los selfies de las pandillas de la noche ferrolana, se ha vuelto reivindicativo en las manifestaciones del Primero de Mayo y hasta ha portado una pequeña bufanda del Racing para animarlo en su fase de ascenso.

Protagonista de todo tipo de chistes en las redes -hay gente muy ocurrente, para qué negarlo- eclipsó por completo la colocación de la estatua de Canalejas, el viernes por la noche en el Cantón. Pero ayer Capuchoncito se quedó relegado por la nueva escultura que estrena la ciudad, un colorista Marqués de la Ensenada ubicado en los jardines de San Francisco.

Al acto le faltaron autoridades públicas, según manifestó el autor de la obra, César Lombera, pero no por ello le restó un ápice de notoriedad. Más bien al contrario. Tanta que ya cuenta con su propio perfil de Twitter y ha sido objeto de un sinfín de comentarios. Y eso que toda la atención está puesta estos días en el próximo gobierno municipal. ¿Pero alguien duda del juego que dará?