Nuestros gobernantes siguen fundiendo la situación económica de los ferrolanos. El alcalde y su grupo tienen mucho interés en colocarnos en una melindrosa tasa solidaria y transversal, pues no tienen en cuenta los beneficios en función de su volumen y destino. Dicen que para mejorar el saneamiento y aducen que esta tasa la tienen todos los ayuntamientos, sin recordarnos lo que tienen de más y que no tenemos nosotros. Esto los llevó a la manía histórica y a olvidarnos del día anterior, pues como se sabe no hace mucho subieron las tasas con los presupuestos locales y por añadidura también en los generales del Estado.
Es claro que la salida de nuestro pozo no está prevista, ni se divisa un soplo de alegría -ni después de lo que dijo la ministra de Fomento-, pues el paro lo eclipsa todo y los salarios están en los niveles más bajos de los últimos años. Con razón un importante número de gente está en pie de guerra, ya se hicieron concentraciones en el teatro de las convulsiones (Plaza de Armas) y se está esperando la gran asamblea en marcha (manifestación) para que a nuestros gobernantes les salga el tiro por la culata. La primera concurrencia fue importante y se echa de menos que los sindicatos no pongan el grito en el cielo. Al parecer, la sombra venenosa de tanto naval sin resolver los tiene sumidos en el cansancio, desaliento y la exasperación, pues ver a sus astilleros hechos unos zorros animan a la inmovilidad social.
Pero es bueno que también el pueblo tome iniciativas y en esta ocasión la gente de origen común, que no tiene ambiciones personales, pero que sabe oponerse a que se enjuague todo con sus dineros -que también son de ustedes gobernantes, y no estaban presentes-, pues tienen en sus despachos el reto de un singular combate que van a perder, pues la pela es la pela. La gente está muy cabreada y aquí nadie vive del petróleo y son pocos los que frecuentan balnearios y toman aguas medicinales. Así pues, señores concejales que vais a la alcaldía y trabajáis noche y día por el bien de esta ciudad, demostrad vuestra pericia negociadora, retirad esa tasa y veréis como las buenas intenciones agudizan el ingenio. Sacadnos de esta y seguro que seremos más ferrolanos que ayer y menos que mañana. Y para ello hay que seguir el sentido común del pueblo, que en este caso os dice: saneamiento sí, tasas no.